Orizaba, Ver.- Las artesanías mexicanas enfrentan un desafío cada vez mayor debido a la proliferación de productos fabricados en serie que imitan diseños tradicionales, principalmente provenientes de países asiáticos.
Ante este panorama, el colaborador del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), Juan Carlo del Razo Canuto, afirmó que la mejor defensa del trabajo artesanal no depende únicamente de las leyes, sino de que la sociedad reconozca el verdadero valor cultural que existe detrás de cada pieza.
El arqueólogo, maestro en Humanidades y doctor en Filosofía de la Ciencia, explicó que, aunque las imitaciones reproducen colores y motivos indígenas característicos de las distintas regiones de México, carecen de la historia, el conocimiento ancestral y el significado que poseen los artículos elaborados por las comunidades originarias.
Refirió que en los últimos años se han impulsado reformas y mecanismos para fortalecer la protección de la propiedad intelectual de los diseños tradicionales y evitar su apropiación indebida.
No obstante, consideró que estos esfuerzos deben complementarse con campañas permanentes de concientización dirigidas a los consumidores, para que comprendan la importancia de adquirir piezas auténticas.
Del Razo Canuto destacó que el valor de una artesanía va mucho más allá del objeto terminado, ya que cada pieza representa técnicas transmitidas de generación en generación, procesos de elaboración complejos y un legado cultural que en muchos casos tiene raíces milenarias.
Asimismo, expuso que cuando una persona compra una artesanía original no sólo adquiere un producto único, sino que respalda directamente a las familias productoras, fortalece la economía de las comunidades y contribuye a conservar tradiciones que forman parte de la identidad de México.
Finalmente, sostuvo que fortalecer el conocimiento de la población sobre el origen y significado de las artesanías puede convertirse en una de las herramientas más efectivas para proteger este patrimonio cultural y evitar que las imitaciones desplacen el trabajo auténtico de miles de estos artistas del país.
