Orizaba, Ver.- La Asociación Nacional de Transportistas (Antac) advirtió que la ampliación a cuatro carriles de la autopista Puebla-Córdoba representa una obra innecesaria, recaudatoria y que lejos de mejorar la movilidad, podría causar un cuello de botella que afecte el flujo de transporte desde el centro del país hacia el sur de la República.
David Estévez Gamboa, dirigente de la Alianza Nacional de Transportistas, señaló que el proyecto impulsado por las autoridades federales carece de planeación técnica y estratégica, ya que no soluciona los verdaderos problemas de infraestructura que enfrenta esta importante vía de comunicación.
“Esa ampliación no va a funcionar porque pretende hacer cuatro carriles solamente de Ciudad Mendoza a Córdoba o Amatlán. Lo que va a provocar es un embotellamiento. Es un retroceso, no una solución”, expresó el dirigente transportista.
Estévez Gamboa explicó que el tramo en cuestión es uno de los más complicados del corredor logístico que conecta al centro del país con el Golfo y el sureste mexicano, ya que las Cumbres de Maltrata presentan un deterioro evidente y constante, con baches, deslaves y tramos inseguros para el transporte pesado.
“La carretera está en pésimo estado, sobre todo en las Cumbres. Lo mejor sería construir una nueva vía alterna, moderna y segura, pero no hay intención de hacerlo. No están destinando los recursos necesarios para la infraestructura carretera en el presupuesto 2026”, lamentó.
De acuerdo con el dirigente de la Antac, el proyecto contempla la instalación de dos nuevas casetas de cobro, una en Balastrera, municipio de Nogales, y otra en Rancho Trejo, municipio de Amatlán de los Reyes, lo que calificó como un abuso hacia los transportistas y automovilistas que circulan con frecuencia por esta autopista.
“No puede haber casetas tan seguidas. A unos cuantos kilómetros ya están las de Esperanza, en Puebla, y la de Cuitláhuac, en Veracruz. Eso demuestra que no se trata de una obra para mejorar el tránsito, sino de un proyecto con fines recaudatorios”, aseguró Estévez Gamboa.
El líder transportista recordó que el sector ha sido uno de los más afectados por los costos de peaje en las últimas décadas. Tan sólo en los últimos cinco años, expuso, el precio por kilómetro recorrido ha aumentado hasta 35 por ciento en algunos tramos, sin que ello se refleje en mejores condiciones de seguridad o mantenimiento.
“Nosotros pagamos mucho por usar las autopistas, pero seguimos viendo carreteras con hundimientos, sin iluminación y con mantenimiento deficiente. No hay congruencia entre lo que cobran y lo que ofrecen”, subrayó.
Estévez Gamboa advirtió que, de concretarse el proyecto sin modificaciones, el tránsito pesado que viene desde el altiplano hacia el puerto de Veracruz podría enfrentar mayores tiempos de traslado, mayores costos operativos y, en consecuencia, un impacto económico directo en el transporte de mercancías y en el precio final de los productos.
“Esta autopista es un eje clave del comercio nacional. Si la complican con obras mal planeadas y más casetas, van a afectar la logística del país entero. Es algo que deberían analizar a fondo antes de comprometer recursos públicos en un proyecto que no resuelve nada”, agregó.
El dirigente de la Antac insistió en que la prioridad debería ser una reestructuración integral del sistema carretero federal, con inversiones enfocadas en mantenimiento, ampliación estratégica de tramos críticos y la construcción de rutas alternas que permitan descongestionar el paso por las Cumbres de Maltrata, una zona que calificó como “el punto más vulnerable y peligroso del corredor México-Veracruz”.
“Queremos carreteras seguras y eficientes, no más casetas. No necesitamos parches que sólo sirven para recaudar. El transporte mueve a México, pero necesitamos que el gobierno escuche y entienda la realidad de las rutas”, concluyó Estévez Gamboa.
