El presidente Andrés López Obrador disolvió una selecta unidad antinarcóticos que durante 25 años trabajó con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) en el combate al crimen organizado, dijeron dos fuentes. Este cierre amenaza con poner en peligro los esfuerzos de Estados Unidos para combatir a los grupos del crimen organizado dentro del país.
Una segunda fuente familiarizada con la situación confirmó el cierre del grupo, «la estrangularon», afirmó el agente, refiriéndose a la unidad. «Hace añicos los puentes que tardamos décadas en armar».
Se trata de la Unidad de Investigación Sensible (SIU, por sus siglas en inglés), que desde 1997 fue instalada por la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. al interior de la Policía Federal.
Unos 50 agentes formaban parte de los dos grupos mexicanos de la SIU. Esta unidad de élite habría participado activamente en la captura del entonces líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ocurrida el 8 de enero de 2016 en Sinaloa.
Así, la relación de México y EE.UU. en materia de seguridad tuvo algunas modificaciones, principalmente porque la Administración de López Obrador anunció en 2021 el fin de la Iniciativa Mérida, como se le conoce al plan firmado en 2007 por los mandatarios de EE.UU., George W. Bush (2002-2009), y de México, Felipe Calderón (2006-2012), con el que Washington proporcionó a las instituciones de seguridad del país latinoamericano más de 3.000 millones de dólares para la compra de armamento y capacitación en el contexto de la llamada «guerra contra el narcotráfico».
En su lugar, los Gobiernos de López Obrador y de Joe Biden firmaron el Entendimiento Bicentenario, que tiene entre sus principales objetivos reducir los homicidios y frenar el tráfico de armas ilícitas en México, así como detener el trasiego de drogas sintéticas a EE.UU.
La clausura de la SIU es el ejemplo más reciente de la ruptura de la cooperación entre la DEA y México desde que López Obrador asumió el poder en 2018.
El presidente también puso trabas para que los funcionarios de seguridad extranjeros operaran dentro de México, reprendiendo a la DEA por un modus operandi que equivale a pisotear la soberanía de su país.






