La Asociación de Mexicanos en Carolina del Norte, Inc. (AMEXCAN), manifiesta su profunda preocupación por los efectos adversos que tendrá, de seguir prolongándose, el cierre del gobierno federal de los Estados Unidos sobre los programas de asistencia alimentaria, en particular el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) y otros similares, que como queda claro, no podrían emitir los beneficios correspondientes para noviembre del 2025.
Este hecho aumenta más una gravedad especial para las comunidades de migrantes, de personas en condición de vulnerabilidad, familias de bajos ingresos, personas trabajadoras con recursos limitados y para todas aquellas personas que dependen de la estabilidad de los programas sociales para cubrir una necesidad básica como es la alimentación.
Cuando el acceso a esos apoyos se ve alterado o amenazado, se afecta directamente la dignidad humana, la seguridad alimentaria y se genera un impacto multiplicador en otros derechos fundamentales como; la salud, el trabajo, la vida familiar y la integración social.
En ese sentido, AMEXCAN considera que:
- Es inadmisible que decisiones, demoras o bloqueos en la aprobación presupuestal o en el funcionamiento institucional del gobierno federal pongan en riesgo los mecanismos de protección social de millones de personas que trabajan, contribuyen con la sociedad y no pueden afrontar por sí solas la pérdida de estos apoyos.
- Las consecuencias de una interrupción o reducción de beneficios, como ya advierten autoridades en Pitt County, quienes hablan de “más de 14 000 hogares” en ese condado, serán susceptibles de verse afectados al corto plazo; la incertidumbre alimentaria debilita el capital humano, genera estrés económico y compromete la posibilidad de que los hogares migrantes o de origen migrante puedan seguir contribuyendo a su comunidad.
- La comunidad migrante se encuentra doblemente expuesta, por un lado, el riesgo de vulnerabilidad económica; por otro, el riesgo de invisibilidad o exclusión en los sistemas de protección social. Ante ello, es imperativo que los gobiernos, tanto a nivel federal como estatal, actúen con la máxima responsabilidad para garantizar que estos programas no sufran interrupciones.
- AMEXCAN llama a las autoridades correspondientes a adoptar de manera urgente las siguientes medidas:
Que se libere de inmediato el financiamiento necesario para asegurar la continuidad plena de SNAP y otros beneficios de asistencia alimentaria.
Que se active cualquier fondo de contingencia o mecanismo alternativo para evitar que los beneficios de noviembre se queden sin emitir, como advierte el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS).
Que se garantice información clara, oportuna y multilingüe para los beneficiarios migrantes o de habla hispana, de modo que puedan conocer su situación, los pasos a seguir y los recursos a su disposición en caso de una contingencia.
Que se proteja el carácter universal y no discriminatorio de los programas sociales. Nadie debe quedar fuera del acceso por su condición migratoria, ni por su idioma, ni por su nivel de ingresos si cumple con los criterios estipulados.
- Finalmente, AMEXCAN exige que el tema no sea politizado en perjuicio de las personas más vulnerables. No es aceptable que los impasses presupuestales tengan como efecto colateral la desprotección de quienes ya enfrentan barreras sociales, económicas o de integración.
La posibilidad de que los beneficios de SNAP sean interrumpidos o retrasados por el cierre del gobierno federal, es una alerta roja que exige una respuesta inmediata y solidaria. Desde AMEXCAN, reiteramos nuestro compromiso por acompañar a la comunidad migrante y llamamos públicamente a los tomadores de decisión a priorizar la protección alimentaria y la seguridad de los hogares más expuestos; lo que está en juego no es solo un trámite presupuestal, sino la subsistencia digna de familias enteras.
El gobierno federal lleva hasta el día hoy 29 días cerrado y es importante recordar que el cierre más largo en la historia reciente fue de 35 días, durante la primera administración de Donald Trump en el periodo del 2018–2019. Según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS), más de 1.4 millones de residentes en el estado dependen del programa SNAP, incluidos más de 580,000 niños.
Ante esta situación, AMEXCAN reafirma su compromiso con la comunidad a través de su servicio de despensas alimentarias, en el cual trabaja continuamente para apoyar a las familias que enfrentan inseguridad alimentaria. Asimismo, estaremos compartiendo información sobre otros espacios y organizaciones locales donde las personas pueden acudir para recibir una despensa o asistencia alimentaria mientras persista esta situación.






