Orizaba, Ver.- La alcoholera clausurada recientemente en el municipio de Ixtaczoquitlán habría estado operando de manera clandestina. El accidente de una pipa que aparentemente transportaba melaza hacia esa empresa dejó al descubierto este presunto ilícito. Hace apenas unos días el ayuntamiento había ordenado la suspensión de actividades tras denuncias por contaminación de ríos y mortandad de peces.
De acuerdo con reportes de las autoridades viales, la unidad cargada con melaza circulaba presuntamente con dirección a la alcoholera ubicada en este municipio, empresa que días atrás fue clausurada por autoridades municipales debido a las afectaciones ambientales detectadas en cuerpos de agua cercanos. Aunque hasta el momento no existe una postura oficial que confirme el destino final del producto, habitantes señalaron que la movilización de pipas y unidades de carga continúa observándose en las inmediaciones de la planta.
La clausura ocurrió después de múltiples denuncias de pobladores y productores agrícolas que reportaron descargas presuntamente irregulares hacia un riachuelo conectado con el río La Joyita, situación que derivó en la aparición de peces muertos, daños visibles en la vegetación y afectaciones a cultivos de caña y chayote.
Personal de Protección Civil, Ecología y del área Jurídica del Ayuntamiento de Ixtaczoquitlán acudió días atrás a las instalaciones de la alcoholera para colocar sellos de clausura en válvulas y ductos de descarga, luego de constatar las denuncias ciudadanas relacionadas con contaminación ambiental. Las autoridades municipales advirtieron que la empresa tendría que responder por los daños ocasionados y someterse a revisiones ambientales para determinar el impacto generado en la zona.
Sin embargo, vecinos de comunidades cercanas sostienen que la actividad en la empresa no se habría detenido por completo, pues aseguran haber observado movimiento de vehículos pesados, ingreso de materias primas y circulación de pipas en horarios irregulares, lo que alimenta la sospecha de que la alcoholera podría seguir operando de manera clandestina pese a las restricciones impuestas por el ayuntamiento.
El accidente de la pipa de este lunes colocó el tema bajo la mirada pública. Testigos señalaron que la unidad trasladaba melaza, uno de los principales insumos utilizados en la producción de alcohol industrial. Aunque no se reportaron personas lesionadas de gravedad, el percance movilizó cuerpos de emergencia y preocupación entre habitantes, quienes consideran que el incidente evidencia que la cadena operativa de la empresa podría mantenerse activa.
La problemática ambiental en torno a la alcoholera ha provocado indignación social en Ixtaczoquitlán, principalmente entre campesinos y familias asentadas cerca de los afluentes contaminados. Habitantes denunciaron que desde hace meses comenzaron a notar cambios en el color y olor del agua, además de afectaciones en parcelas agrícolas que anteriormente eran productivas.
Organizaciones y vecinos han exigido la intervención de autoridades estatales y federales en materia ambiental para realizar estudios técnicos que permitan identificar las sustancias vertidas en los cuerpos de agua y deslindar responsabilidades. Asimismo, demandan vigilancia permanente para impedir que la empresa continúe operando fuera de la legalidad mientras se desarrollan las investigaciones
