Orizaba, Ver.- La tarde de este lunes, ambientalistas y defensores del humedal El Chirimoyo se manifestaron frente al palacio municipal de Orizaba para denunciar un presunto “ecocidio” como resultado de los trabajos de limpieza que lleva a cabo en dicha la zona.
Los inconformes señalaron que desde temprana hora arribaron al sitio patrullas y maquinaria pesada para intervenir el área, lo que, aseguraron, provocó afectaciones a la biodiversidad del lugar.
De acuerdo con los manifestantes, el sitio es el hábitat de al menos 132 especies, varias de ellas protegidas y algunas en riesgo de acuerdo con la normatividad ambiental.
“Ellos dicen que fueron a hacer limpieza, pero lo que realmente están haciendo es un ecocidio a todas las aves y animales que cohabitan en ese humedal de El Chirimoyo”, expresó una de las representantes del movimiento.
Durante la movilización, los ambientalistas denunciaron que una mujer fue detenida presuntamente de manera arbitraria cuando intentaba documentar las labores.
“Entre varios policías la agarraron y la subieron con empujones y jalones a la camioneta”, afirmaron.
Asimismo, acusaron que el personal municipal que se presentó no mostró documentación oficial que avalara las obras, ni un manifiesto de impacto ambiental (MIA), requisito que, señalaron, es indispensable para intervenir un ecosistema de este tipo.
“Cualquier intervención en el espacio es completamente ilegal si no existe el MIA”, indicaron.
Los manifestantes sostuvieron que El Chirimoyo no es únicamente un vaso regulador, sino un humedal que cumple funciones ecológicas clave, como la filtración y recarga de mantos acuíferos.
También advirtieron que, al tratarse de un cuerpo de agua natural, estaría protegido por la Ley de Aguas Nacionales, por lo que introducir drenajes o realizar modificaciones sin autorización federal constituiría una violación a la norma.
En el transcurso de la protesta, elementos de la policía municipal cerraron con cadenas y candados las puertas principales del palacio, permitiendo únicamente el acceso a personas ajenas a la manifestación.
Incluso, los inconformes denunciaron que se les impidió grabar y tomar fotografías en el humedal y en el parque contiguo, pese a tratarse de un espacio público.
Con cartulinas y consignas como “El Chirimoyo no es drenaje”, “No es un vaso regulador, es un humedal” y “¿Conoces El Chirimoyo? Está en peligro”, los ambientalistas exigieron una mesa de diálogo formal y la firma de acuerdos por escrito con el ayuntamiento.
“Desde enero hemos estado en pláticas con la administración municipal para modificar el proceso de mantenimiento del lugar, pero esta mañana entraron de manera unilateral y comenzaron a arrasar con todo”, señalaron.
Los defensores del humedal advirtieron que procederán legalmente por la detención de su compañera, la restricción de acceso a un espacio público y por los posibles daños ambientales.
Además, hicieron un llamado a la ciudadanía a sumarse a las actividades informativas, festivales y jornadas de concientización que organizan para la defensa de ese ecosistema.






