Militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR) se manifestaron en las escalinatas de la Catedral Metropolitana, frente a palacio de gobierno para denunciar al alcalde de Coatepec, Raymundo Andrade Rivera, y al regidor Edson Corona, de agredir a comerciantes informales lo que, afirman, origina inestabilidad en el Pueblo Mágico.
Así lo informó Gustavo Méndez Gallardo, representante del comité directivo estatal de esta organización, quien acusó que utilizando a un grupo de choque denominado Bala de Villa, el 15 de octubre arremetió contra vendedoras ambulantes en la calle Lerdo de aquella población.
Con pancartas evidenciaron la violencia de género en que, según ellos, incurren las autoridades municipales coatepecanas al usar contra ellas el grupo de choque integrado por la familia Tepetla Yobal.
Las autoridades municipales “están apadrinando a un grupo de delincuentes que sólo se han dedicado a golpear y a violentar el derecho al trabajo que tienen las compañeras en Coatepec. Durante los días 15 y 16 de este mes un grupo de 20 personas encapuchadas y algunos de ellos portando armas blancas llegaron hasta el sitio donde laboran las compañeras y las agredieron, principalmente a Isabel García Aguilar, que es de la tercera edad y fue severamente golpeada, lo que motivó su hospitalización”.
Mencionó que también resultaron lesionadas Luz Martínez García, Raquel Colorado Crispín, Raquel Valdivia Serena y la menor Jimena Valdivia Serena.
Lo sorprendente de esto, dijo, los actos violentos que se han cometido es en contra de las mujeres (…) y no ha sido la única vez que lo hacen; esto se viene padeciendo desde hace dos años aproximadamente y el presidente municipal los ha encubierto, como ocurrió el 16 de octubre.
Refirió que tras la agresión, Maribel Martínez García pidió la intervención de la policía municipal para que detuviera a Reyna Velázquez, a otra de nombre Jessica, Lesli Colorado García y a otros individuos, quienes fueron encarcelados en la comandancia de la policía. Añadió que posteriormente el regidor Edson Corona, por instrucciones del alcalde, trató de que Maribel Martínez firmara un convenio en el que retiraba cualquier cargo de los detenidos. Debido a que se negó y acudió a la Fiscalía Regional de Justicia, las autoridades municipales liberaron a los detenidos al considerar que este asunto era “una pelea de vecinos”.
Finalmente, Gustavo Méndez Gallardo denunció que hay complicidad entre las autoridades municipales y la Fiscalía, al no querer aceptar la denuncia, por lo que se decidió denunciar que las autoridades morenistas permiten que se acrecienten actos delictivo en contra de mujeres.






