Orizaba, Ver.- Al cierre del año, el Colectivo Familias Desaparecidos Orizaba-Córdoba logró recuperar y entregar dignamente los cuerpos de dos personas desaparecidas en la región central del estado.
Ana Lilia Jiménez Sandoval, integrante del colectivo, detalló que esto se llevó a cabo en noviembre, “fue algo bueno dentro de lo duro del contexto de la desaparición de personas”.
Comentó que esta acción no borra el dolor, pero permite a las familias recuperar a sus seres queridos y darles sepultura.
Destacó que las entregas dignas son resultado del trabajo constante y comprometido del equipo de búsqueda, que opera pese a los riesgos.
Recordó lo ocurrido recientemente en Acultzingo, donde por la lejanía del terreno y el alto nivel de peligro, el colectivo no pudo ingresar. Aun así, explicó, los compañeros varones continuaron las labores sin detenerse, manteniéndose firmes en la tarea.
Jiménez Sandoval subrayó que el trabajo del colectivo no se hace de manera aislada, sino en coordinación con la Comisión Estatal de Búsqueda y la Fiscalía General del Estado (FGE). Destacó que gracias a esta colaboración interinstitucional ha sido posible identificar restos, ubicar a las familias y entregarlos dignamente respetando los derechos de las víctimas y de sus seres queridos.
Explicó que la directora del colectivo Araceli Salcedo Jiménez da seguimiento puntual a estos casos, que incluye la verificación del cruce de información genética mediante pruebas de ADN, así como la revisión de los cuestionarios AM-PM, herramientas fundamentales para confirmar identidades y garantizar que los restos sean entregados correctamente a sus familias.
Recordó que, en abril, en el municipio de Río Blanco se entregó un cuerpo en poco tiempo pues la información ya se encontraba completa en la base de datos. De esa manera, los restos de un joven pudieron regresar con su familia.
Algo similar ocurrió en octubre respecto de los restos hallados en Acultzingo que fueron identificados y entregados a sus familiares el mes pasado. “Sí funciona, sólo hay que darle seguimiento”.
Pese a estos avances, Jiménez Sandoval reconoció que las desapariciones en la región y en el estado no sólo no han cesado, sino que continúan en aumento.
Ante ello, pidió a las familias que atraviesan por una situación similar para que lo denuncien ante la Fiscalía especializada en desaparición de personas.
Recordó que la autoridad está obligada a recibir las denuncias y que no es válido exigir que transcurran 72 horas para iniciar la búsqueda. Asimismo, recomendó presentar la querella incluso si ya han pasado cinco o más años desde la desaparición. “Nos siguen diciendo que tienen miedo, pero ya no hay mayor miedo que lo que nos han quitado”, expresó.
Finalmente, advirtió que existen muchos restos humanos que esperan ser identificados, pero que sin una denuncia formal no es posible darles seguimiento adecuado. Por ello, denunciar es un paso indispensable para avanzar en la búsqueda y para que más familias puedan, como ocurrió este año, cerrar un ciclo marcado por la ausencia y el dolor.






