Orizaba, Ver.- La inconformidad estudiantil persiste en la Universidad Veracruzana. A través de un comunicado que circula en redes sociales entre alumnos de la región Orizaba denuncian un aumento en actos de represión y hostigamiento que, aseguran, buscan frenar su derecho a organizarse y a expresarse dentro de la institución.
“Queremos expresar –se lee en el mensaje– nuestra preocupación por las situaciones de represión y amenazas que han surgido en torno a nuestra legítima organización estudiantil”, y advierten que incluso las acciones que parecen sutiles “representan un intento claro de silenciar sus voces”.
Los estudiantes enumeraron algunos de los hechos que más les preocupan. Entre ellos, la retirada de lonas y carteles con los que habían fijado su postura en espacios universitarios, así como la negativa de acceso a ciertas facultades, lo que no solo les impide ejercer su derecho a la organización, sino que también afecta su vida académica.
En el documento, los jóvenes recalcan que no aceptarán ningún tipo de presión, amenaza u hostigamiento. Recordaron que la universidad pública, autónoma y democrática debe ser un espacio abierto al debate y no un terreno de persecución para quienes piensan distinto.
“Rechazamos cualquier forma de presión, amenaza u hostigamiento en contra de la comunidad estudiantil. La defensa de la universidad pública, autónoma y democrática no puede ser motivo de persecución”, sostienen.
Su exigencia va dirigida tanto a las autoridades universitarias como a las instancias externas competentes. Piden que se garantice el respeto pleno a la libertad de expresión y organización, así como la seguridad e integridad de quienes participan en las movilizaciones. De igual forma, exigen que cesen de inmediato las prácticas de intimidación, “por mínimas que parezcan”.
El mensaje también es un llamado a la solidaridad, pues convocan a la comunidad universitaria y a la sociedad en general a mantenerse vigilantes frente a estas situaciones. “Cuidarnos entre todos es nuestra mayor fuerza, la UV es de los estudiantes, no de quienes buscan callarnos”.
Aunque hasta ahora no hay un pronunciamiento oficial de la rectoría o de las autoridades de la UV respecto a este reclamo, el comunicado comenzó a hacer eco entre colectivos universitarios y académicos que han mostrado respaldo a los estudiantes, al considerar que se trata de una discusión de fondo sobre el respeto a los derechos dentro de la institución.
No es la primera vez que en Orizaba se expresan tensiones de este tipo. En meses recientes se han denunciado inconformidades por decisiones administrativas y limitaciones al uso de espacios, lo que ha derivado en protestas y movilizaciones estudiantiles. La situación actual parece profundizar ese ambiente de fricción.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de la autonomía universitaria y los límites de la autoridad en la vida interna de la institución. Para los alumnos inconformes, cualquier intento de represión, sea grande o pequeño, erosiona la esencia de la universidad como espacio de pensamiento crítico y libre.






