Camerino Z. Mendoza, Ver.- La contaminación del río Blanco, la expansión urbana, la tala, los incendios forestales y la acumulación de residuos mantienen bajo constante amenaza al Parque Nacional Cañón del Río Blanco, donde especialistas advierten que la recuperación de las zonas dañadas podría tardar hasta tres décadas.
Durante el VI Congreso Nacional y II Congreso Internacional del Ahuehuete y Bosque de Galería, Noé Hernández García, integrante del parque nacional, señaló que el bosque de ahuehuetes del río Blanco representa un patrimonio natural único en la entidad, con ejemplares centenarios que se extienden a lo largo de aproximadamente 10 kilómetros en municipios como Camerino Z. Mendoza, Nogales, Huiloapan y Río Blanco.
No obstante, explicó que este ecosistema enfrenta una presión constante por las descargas de aguas residuales, la disposición inadecuada de basura, los incendios provocados por actividades humanas y el crecimiento desordenado de la mancha urbana, factores que comprometen la conservación de una de las áreas naturales más importantes del estado.
Recordó que durante 2024 el Parque Nacional sufrió los incendios forestales más severos de los últimos años, con daños estimados entre 6 y 8 mil hectáreas distribuidas en municipios como Nogales, Maltrata, Acultzingo, Huiloapan, Camerino Z. Mendoza y Soledad Atzompa.
Frente a este panorama, indicó que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en coordinación con el programa Sembrando Vida, instituciones educativas y ayuntamientos, desarrolla acciones de restauración mediante viveros forestales, campañas de reforestación, recuperación de suelos y programas de educación ambiental.
En cuanto al estado del río Blanco, Hernández García reconoció que continúa figurando entre los afluentes con mayores niveles de contaminación en el país. Sin embargo, destacó que existe coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y otras dependencias para impulsar proyectos de saneamiento y jornadas de limpieza, aunque insistió en que la participación de la ciudadanía será fundamental para obtener resultados duraderos.
El Parque Nacional Cañón del Río Blanco abarca cerca de 50 mil hectáreas distribuidas en 12 municipios de la región Altas Montañas, por lo que su conservación representa un reto de gran escala.
Finalmente, el especialista exhortó a la población y a las autoridades a fortalecer la cultura de protección ambiental, prevenir incendios forestales, combatir la tala clandestina y sumarse a las acciones de conservación para evitar que uno de los principales pulmones naturales de Veracruz continúe deteriorándose.
