Orizaba, Ver.- El Comité Regional Campesino lanzó una advertencia pública sobre el riesgoso panorama que afronta el campo en la región de Orizaba, ante una crisis generacional marcada por el envejecimiento de los productores, la falta de apoyos económicos y la reducción acelerada de tierras de cultivo por el crecimiento urbano.
Juan Artemio Rodríguez Maceda, representante agrario, señaló que la agricultura local se encuentra en un punto crítico al no existir relevo generacional.
Detalló que quienes sostienen la producción en la zona son personas mayores de 50 años, mientras que la mano de obra joven está prácticamente ausente, lo que ha provocado una marcada disminución de la actividad agrícola.
Además, subrayó que la falta de inversión y apoyos para el sector primario coloca en riesgo la base económica de la región, ya que el campo, a pesar de ser el pilar de sustento alimentario y productivo, se encuentra “abandonado a su suerte”.
“Si en realidad al campo no se le inyectan los recursos suficientes para producir, esto va a colapsar. Tarde o temprano todos los gobiernos van a voltear los ojos al campo, pero ojalá no vaya a ser muy tarde cuando quieran reaccionar”, declaró Rodríguez Maceda.
El dirigente campesino también alertó sobre la pérdida constante de territorio cultivable, pues la mancha urbana “viene comiendo” las áreas verdes de la región.
Esta situación ha forzado a muchos productores a alejarse de sus parcelas o venderlas, optando por dedicarse a otras actividades ante la inviabilidad de continuar con la agricultura.
En cuanto a las zonas más afectadas, indicó que Orizaba y Río Blanco han registrado la mayor pérdida de superficie de cultivo por urbanización.
Mientras tanto, los municipios que aún sostienen actividad agrícola significativa, aunque con producción a la baja, son Ixtaczoquitlán, Santa Ana, Mariano Escobedo, La Perla, Ixhuatlancillo, Nogales y La Perla.






