Orizaba, Ver.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Sur advirtió sobre las graves consecuencias que puede enfrentar un bebé si su madre no consume suficiente ácido fólico antes y durante las primeras semanas de embarazo. Este nutriente es esencial para prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia, los cuales afectan significativamente la salud y calidad de vida del recién nacido.
El doctor Salvador China Xolaltenco, médico del instituto, explicó que los defectos del tubo neural ocurren entre los días 21 y 28 del desarrollo embrionario, cuando el tubo neural no se cierra correctamente. La espina bífida, uno de los principales problemas relacionados con esta deficiencia, causa malformaciones en la columna vertebral que pueden provocar discapacidades físicas e intelectuales en el bebé.
Entre las secuelas más graves de la espina bífida se encuentran la movilidad reducida en las extremidades inferiores, hidrocefalia, incontinencia urinaria y fecal, y discapacidades sensoriales. En los casos más severos, estas afecciones pueden causar una incapacidad permanente. “Un niño con espina bífida puede necesitar múltiples cirugías a lo largo de su vida y enfrentar retos significativos en su desarrollo físico y social”, señaló el doctor China Xolaltenco.
Por otro lado, la anencefalia, otra condición asociada a la falta de ácido fólico, es una malformación incompatible con la vida, ya que el cerebro del feto no se desarrolla adecuadamente. Este defecto es uno de los más devastadores para las familias, ya que suele llevar a la pérdida del bebé.
El especialista destacó que estas graves consecuencias pueden prevenirse en gran medida con el consumo diario de ácido fólico. Si una mujer comienza a tomarlo al menos tres meses antes de embarazarse y durante el primer trimestre de gestación, el riesgo de defectos del tubo neural se reduce hasta 70 por ciento.
Además de los suplementos de ácido fólico, recomendó incluir en la dieta alimentos ricos en este nutriente, como espinacas, acelgas, col, aguacate, almendras, cacahuates y carnes como hígado de pollo o cerdo.
“El problema es que muchas mujeres no saben que están embarazadas durante las primeras semanas, que es cuando ocurre el cierre del tubo neural. Por eso, es fundamental que todas las mujeres en edad fértil consuman ácido fólico como medida preventiva, incluso si no tienen planes inmediatos de embarazo”, enfatizó el doctor China Xolaltenco.
Finalmente, el IMSS Veracruz Sur hizo un llamado a las mujeres a acudir a sus citas médicas para recibir orientación sobre el consumo adecuado de ácido fólico y garantizar un embarazo saludable.
Este pequeño hábito puede marcar una gran diferencia en la salud y el futuro del bebé.
