Acultzingo, Ver.- La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) mantiene un enfrentamiento con sus docentes. Desde hace un cuatrimestre les adeuda gratificaciones a los docentes solidarios, “y no hay fecha para que nos paguen”, fustigó Leoncio Macuixtle, representante de un grupo de docentes.
El dinero “es producto de las cuotas que aportan los alumnos. Es decir, está en posesión de los funcionarios de la rectoría y de los responsables de los pagos”, acusa.
Los docentes afectados, en su mayoría pertenecientes al área de educación indígena y otras licenciaturas, así como del nivel bachillerato, aseguran que desde hace meses esperan el pago por su labor académica, el cual, afirman, proviene de las aportaciones de los propios estudiantes y no de recursos del gobierno estatal.
De acuerdo con el profesor Leoncio Macuixtle, representante del grupo, la UPAV adeuda a cada asesor solidario una gratificación de 90 pesos por hora, monto que debía ser liquidado en junio, al concluir el cuatrimestre anterior. Sin embargo, hasta la fecha, no han recibido el depósito ni una nueva fecha oficial de pago.
“Nosotros ya concluimos el cuatrimestre, cumplimos con nuestras obligaciones académicas. La universidad nos informó por escrito que el pago se realizaría el 6 de julio, pero esa fecha llegó y pasó sin que se concretara”, expuso Macuixtle.
Los maestros recalcaron que esta situación no es un hecho aislado, ya que en su caso se les adeudan dos cuatrimestres completos. Además, acusaron que la administración de la UPAV viola los principios que la Cuarta Transformación (4T) ha proclamado, especialmente el de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
“En este caso, no nos están robando directamente el dinero, pero sí nos están mintiendo y traicionando al incumplir con lo que nos prometieron y lo que nos corresponde por ley. Hay funcionarios que no están actuando bajo los principios de la transformación”, dijo el profesor.
El grupo recordó que el modelo de asesores solidarios de la UPAV se basa en un esquema en el que los estudiantes realizan aportaciones voluntarias para sostener el funcionamiento de la institución, incluyendo el pago a los docentes.
Sin embargo, lamentaron que, a pesar de que el alumnado cumple puntualmente con estas cuotas, los recursos no llegan a su destino final: los maestros que imparten las clases.
Los inconformes advirtieron que la falta de pago afecta no solo su economía personal, sino también la calidad educativa, pues genera incertidumbre y desmotivación entre quienes imparten las asignaturas.
“Somos profesionales que trabajamos con compromiso, sobre todo en comunidades donde la educación es un motor de desarrollo. Pero también tenemos familias que mantener, gastos que cubrir y derechos que deben respetarse. No se trata de un favor, sino de un pago justo por el trabajo realizado”, enfatizó Macuixtle.
El docente hizo un llamado directo a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, para que gire instrucciones a la rectoría de la UPAV y se liberen los pagos pendientes. Consideran que su intervención es clave para destrabar la situación y demostrar que el gobierno estatal respalda a quienes forman a las nuevas generaciones.
“Le pedimos a la gobernadora que atienda nuestro caso, porque es injusto que estemos en esta incertidumbre. No queremos confrontación, queremos solución”, señalaron.
Asimismo, reprocharon que las autoridades universitarias no den una respuesta clara ni transparenten la razón de los retrasos. “Los funcionarios nos dicen que sí van a pagar, pero no dicen cuándo ni por qué no cumplieron en la fecha pactada. La confianza se pierde cuando no se es claro con los trabajadores”, sostuvieron.
Los docentes no descartaron realizar movilizaciones o protestas pacíficas si la situación no se resuelve a corto plazo, aunque reiteraron que su objetivo principal es el diálogo y la resolución pronta del adeudo.
Reiteró que su labor como asesores solidarios ha sido fundamental para que miles de estudiantes de bachillerato y licenciatura en Veracruz puedan continuar su formación académica, especialmente en regiones marginadas.
Sin embargo, advirtieron que la falta de compromiso por parte de la UPAV pone en riesgo la continuidad de este modelo educativo.
“Cumplimos con nuestra parte y seguiremos haciéndolo por el bien de los jóvenes, pero también exigimos respeto y seriedad. La educación no puede sostenerse sobre la base de la incertidumbre y la desvalorización del trabajo docente”, concluyó Macuixtle.






