El reciente ataque a balazos de un vehículo de la alcaldesa de Acayucan, Rosalba Rodríguez, no es la única amenaza en ese municipio en los últimos años.
Rodríguez tomó protesta del cargo el 1 de enero del 2022 y sucedió en el cargo a su esposo, Cuitláhuac Condado Escamilla, ambos abanderados del extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD).
El municipio ubicado al sur de Veracruz e identificado como de alta violencia, ha sido foco de atención nacional por ataques a políticos, presiones del crimen organizado y en enero de este año una exdirectora de Desarrollo Urbano, Verónica “N”, fue presentada como integrante de una banda de secuestradores.
A partir de entonces la alcaldesa ha señalado haber sido presionada por grupos delincuenciales. A estos hechos se suman ataques a gente cercana a la edil.
El 17 de noviembre del 2020 la casa de su esposo, el entonces alcalde perredista de Acayucan, Cuitláhuac Condado Escamilla, fue atacada a balazos por hombres armados que dispararon al menos 20 veces. La balacera ocurrió en la calle Zaragoza, en el barrio Cruz Verde; dentro estaba el alcalde con su familia.
En mayo del 2022, el expresidente del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Acayucan, Clemente Nagasaki Condado Escamilla, y hermano del esposo de la alcaldesa, fue asesinado en un salón de eventos mientras se encontraba reunido con varias mujeres destacadas.
Un año después, en junio del 2023 también fue asesinado y calcinado Ramiro Condado Escamilla, cuñado de la munícipe, esto en el municipio de Actopan, cerca de la capital veracruzana.
