Orizaba, Ver.- En México, 33.8 por ciento de las personas de 12 años o más con discapacidad en México declaró haber sufrido discriminación en el último año, y 49.6 por ciento identificó su discapacidad como la principal causa del trato discriminatorio. Las cifras reflejan que ésta sigue siendo una barrera cotidiana y profunda para millones de personas en el país, según datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred).
En este sentido, la presidenta de la asociación civil Trotamundos sin Límites, Isabel Oyuki Nieto Zárate, subrayó la urgencia de reforzar la visibilización de este sector de la población, con el objetivo de propiciar mayor conciencia y empatía en la sociedad. Señaló que esta fecha no sólo invita a reflexionar, sino también a profundizar en los retos que aún enfrentan millones de personas que viven con alguna limitación física, sensorial, intelectual o psicosocial.
Nieto Zárate destacó que uno de los principales propósitos de este día es promover la inclusión y la accesibilidad universal en todos los ámbitos: desde los espacios públicos y el transporte, hasta el empleo, la educación y la participación comunitaria. Expuso que la discriminación y las barreras físicas, sociales y económicas continúan impidiendo el ejercicio pleno de los derechos de este sector.
“Este movimiento y la unión que se ha dado responden a la necesidad de que autoridades y sociedad nos tomen en cuenta. Existen muchos tipos de discapacidad y nosotros somos voceros de esta situación y de lo que buscamos promover”.
Recordó que en México hay más de 6 millones de personas con algún tipo de discapacidad, cifra que representa 4.9 por ciento de la población nacional. En el caso de Veracruz, afirmó que desde el censo de 2020 se registraba ya una gran diversidad de personas con discapacidad, pero consideró que actualmente la cifra podría haberse duplicado debido a accidentes, enfermedades crónicas y envejecimiento poblacional.
Nieto Zárate destacó que algunas personas nacen así, y aunque enfrentan dificultades, logran adaptarse con el apoyo familiar. Sin embargo, quienes adquieren una discapacidad a través de un accidente o enfermedad suelen atravesar un proceso más complejo, marcado por pérdidas, cambios bruscos de vida y, en muchos casos, falta de apoyo institucional.
En ese sentido, integrantes de Trotamundos sin Límites –Mariana Penas, representada por su madre Patricia Castro Quintero; Roberto Ángel Robles Conde; Ulán Morales y Jorge García Salazar– coincidieron en que, a lo largo de 10 años de trabajo colectivo, avanzar hacia la inclusión ha sido una tarea constante y desafiante.
Patricia Castro, madre de Mariana –quien vive con parálisis cerebral– compartió que su vida cambió por completo al asumir el cuidado total de su hija. Relató que, además de las dificultades cotidianas, se enfrentan a una falta generalizada de empatía social y a espacios públicos mal diseñados que limitan la movilidad de personas usuarias de sillas de ruedas.
“Aunque Mariana comprende todo, también vive el rechazo de una sociedad que muchas veces no piensa en la accesibilidad. Hay lugares recién inaugurados a los que no podemos entrar porque no están adaptados, y tenemos que resignarnos o modificar nuestra rutina”.
Asimismo, llamó a autoridades municipales, estatales y empresarios a fortalecer acciones para integrar a las personas con discapacidad en todos los ámbitos. “Tenemos mucho que aportar, conocemos las necesidades reales y podemos ayudar a mejorar las condiciones en los ayuntamientos”.






