El trabajo de las mujeres indígenas en la caficultura no recibe con el reconocimiento por parte de los sectores productivos, admitió la caficultora y apicultora de la Sierra de Zongolica, Jovita Tezoco Tzitzihua, quien advirtió que aunque la caficultura es una de las principales actividades económicas de esa región y de gran parte del estado Veracruz, es poca la investigación y la información acerca de esta práctica.
“Hay que darle el valor de lo que tenemos a nuestro alrededor, de lo que está en nuestro territorio, son muchas actividades y yo he investigado que nadie ha hecho una tesis y nadie le ha dado el valor necesario a lo que tenemos”.
Defendió que éstas son actividades que sirven para evitar la inmigración; el abandono de las tierras, dejar a las familias y prevenir las muertes y lesiones derivadas del éxodo.
“Aquí podemos trabajar, podemos vivir bien, ¿qué más quieres? Teniendo el maíz, el frijol, el plátano, el quelite, chiles de gatos que durante el año no te dan enfermedades”.
Cabe destacar que dentro de las actividades por el Festival del Café, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en ingles) y la Sedarpa (Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesca) destacaron las acciones de colaboración en el tema de la del cultivo del café y sus procesos; entre ellas está la capacitación a 293 personas en identificación de prácticas agroecológicas y sostenibles en el sector del café.
La Sedarpa proyectó que para 2024, más de 2 mil 700 hectáreas de tierra pasen a estar bajo una gestión más sostenible y mejorada, que contribuya con la mitigación del cambio climático.






