Una empleada del Sistema DIF estatal denunció maltrato, agresiones y amenazas ejercidas por las adolescentes alojadas en el albergue Casa de Medio Camino de Xalapa. Y aunque dio aviso a sus jefes inmediatos, expuso que se niegan a atender el problema.
La trabajadora con 15 años de antigüedad en el DIF estatal y siete años en el mencionado albergue ubicado en la calle Leona Vicario, colonia Centro de esta ciudad solicitó el anonimato.
Detalló que de esta situación tienen conocimiento el secretario general del Sindicato Democrático de Trabajadores al Servicio del Sistema DIF Estatal Veracruz, Luis Ángel Luna; la subdirectora de Recursos Humanos del Sistema DIF estatal, Ana Iris Hernández López; la subprocuradora de Asistencia Jurídica Familiar, Albergues y Centros Asistenciales, Emma Kuri y la directora del albergue Martha Liliana. La empleada encargada de cocinar a las adolescentes refugiadas en el albergue informó que ha denunciado en reiteradas ocasiones a sus jefes del DIF Estatal las agresiones para solicitarles el cambio de área.
“Los jefes saben de los golpes, amenazas de muerte, insultos de parte de las niñas. Las jefas hacen caso omiso, me dicen que todo lo invento que no es cierto. Yo tengo un hijo enfermo del corazón y necesito el trabajo, pero no puedo laborar en un lugar dónde me agreden”.
Debido a que las agresiones no cesan, y la última ocurrió la semana anterior cuando una de las adolescentes presuntamente la golpeó en el estómago, la empleada solicitó a la subdirectora de Recursos Humanos, Ana Iris Hernández López, que autorizara el cambio de área pero se negó.
“Ana Iris le dijo al sindicato que no había cambios, que iba a tratar que las cosas estuvieran mejor, dijo que sólo había permutas y que me fuera a cocinas de albergues de migrantes. Le dije: Yo lo que quiero es salir de los albergues, porque una se vuelve cómplice de lo que ve, escucha y se entera”, expuso.
La mujer informó que en el albergue laboran un nutriólogo, dos asistentes y dos cocineras, y a la única que agreden las menores de edad es a ella.
“Desconozco por qué me agreden. En el albergue hay comida suficiente y si las niñas me dicen ‘quiero repetir’, estoy obligada a darles más comida. No sé por qué sólo me agreden a mí. Por eso dicen las jefas que me invento todo. Nadie me cree. Una niña me dio un puñetazo en el estómago tengo morado y me dicen que me lo invento”.
La trabajadora sindicalizada explicó que recurrió a los medios de comunicación para exponer su situación a fin de que el DIF estatal atienda su caso.
“Yo temo por mi integridad física, tengo hijos y mis hijos me esperan en mi casa, yo ya no puedo con esta situación. Lo único que pido es que me cambien de área. Les dije a las jefas que quiero ir a Derechos Humanos a denunciar y al área jurídica del DIF, pero me dicen que no, o voy a sufrir consecuencias”.
Al finalizar solicitó el apoyo de la directora general del DIF, Rebeca Quintanar Barceló, para que visite el albergue y se entere de lo que ocurre al interior, y que la apoye con hacer el cambio de área de trabajo, antes de que las agresiones de las menores de edad se incrementen más.






