La reforma en materia de subcontratación marcó entre 2018 y 2023 una disminución de 89 por ciento en el número de personas trabajadoras bajo esta modalidad, al pasar de 4.1 millones a 438 mil, informó la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
A la vez, las empresas que anteriormente operaban con la totalidad de su plantilla subcontratada redujeron hasta 73 por ciento la probabilidad de mantener este modelo laboral, “consolidando así un mercado de trabajo con mayor contratación directa, mejores salarios y más derechos para las y los trabajadores”, indicó.
En un comunicado, señaló que de acuerdo con análisis del sector de manufacturas en México, elaborado por investigadores de la Universidad de Notre Dame, “la reforma permitió una profunda recomposición del mercado laboral, particularmente en sectores donde la subcontratación era utilizada para reducir costos laborales y limitar derechos laborales”.
La tendencia entre 2003 y 2018 sobre el número de trabajadores subcontratados crecía aproximadamente 200 puestos mil por año, subrayó. Tras los cambios legales, dijo, en el sector manufacturero –uno de los más impactados por la reforma– el empleo contratado directamente por las empresas aumentó 62 por ciento respecto al promedio previo a la reforma, mientras que el empleo subcontratado disminuyó 53 por ciento.
El estudio también destacó que la reforma tuvo efectos directos sobre los ingresos laborales, puesto que el salario promedio de este sector aumentó 10 por ciento respecto al periodo previo a la reforma. Particularmente, afirmó, el salario promedio de las personas contratadas directamente por las empresas creció 51 por ciento.
Hoy en día, los servicios de subcontratación corre a cargo de empresas inscritas en el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (Repse), puesto en marcha por la reforma y operado por la STPS, el cual verifica que las empresas que prestan estos servicios y quienes los contratan cumplan con la ley.






