Orizaba, Ver.- El aumento salarial y excesiva carga fiscal amenazan a 4.7 millones de mipymes y 26 millones de empleos; el incremento del 12 por ciento al salario mínimo, sumado a una elevada carga fiscal, pone en riesgo la supervivencia de millones de micro, pequeñas y medianas empresas en México, así lo advirtió Santa Sandoval presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Orizaba, quien señaló que sin ajustes a la política fiscal el panorama para estas empresas podría ser devastador.
El sector empresarial dejó clara su postura: aunque respaldan la necesidad de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, subrayan que los aumentos salariales sin un plan integral de apoyo pueden provocar efectos contraproducentes, como una mayor inflación y un impacto negativo en las mipymes, que son responsables de más del 50 por ciento de los ingresos del país.
“Siempre apoyaremos la opción de una mejor calidad de vida para la clase trabajadora con mejores ingresos y mayores oportunidades”, declaró. Sin embargo, puntualizó que dichos aumentos, lejos de resolver los problemas económicos de fondo, tienden a provocar ajustes en los precios de productos de la canasta básica y de artículos de primera necesidad, incrementando la inflación.
El CCE llamó al gobierno a considerar alternativas que alivien la presión económica sobre las mipymes, como la reducción de la carga fiscal, menores impuestos para empresas formales para aliviar su operación; ajustes en las tasas arancelarias y un mayor control de la economía informal y las plataformas digitales que operan sin una regulación adecuada a fin de garantizar un mercado equitativo.
Estas medidas, según el organismo, serían fundamentales para garantizar la competitividad de las empresas legalmente establecidas y fomentar la inversión.
Uno de los puntos centrales del comunicado del CCE es la propuesta de otorgar incentivos fiscales para impulsar la inversión y la generación de empleo formal. Según Sandoval Victoria, “es de suma importancia generar riqueza en el país; sin esta, las cargas tributarias que ya soportan las empresas formales, aunadas a las reformas laborales y la inseguridad, nos llevarán a un desastre financiero nacional”.
El organismo también destacó la importancia de mejorar la infraestructura del país, incluyendo carreteras, vías férreas y puentes aéreos. Estas mejoras, aseguran, permitirían reducir los costos de transporte y los tiempos de traslado de bienes y servicios, lo que beneficiaría tanto a empresas como a las familias mexicanas.
El panorama es particularmente preocupante para las mipymes, que representan más del 99 por ciento de las unidades económicas en México y generan 72 por ciento del empleo formal. Estas empresas, que ya enfrentan problemas como altos costos operativos, inseguridad y una débil recuperación económica tras la pandemia, podrían no resistir el impacto combinado del aumento salarial y las exigencias fiscales actuales.
“Sabemos que la decisión del aumento no se puede revertir, pero hacemos un llamado de ayuda para no dejar de existir”, recalcó Sandoval Victoria.
De no implementarse medidas de apoyo, advirtió que millones de mipymes estarían en riesgo de cerrar sus puertas, dejando a millones de trabajadores sin empleo y agravando la crisis económica del país.






