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Alito: clavos al ataúd priísta // Tricolor, de caída y salida // Arrastra a claudismo VxMx // 25 años de Astillero

Astillero

Julio Hernández López


Periódico La Jornada
Jueves 26 de mayo de 2022

Ha sido vertiginoso el entrampamiento de Alejandro Moreno Cárdenas, quien se autonombra Alito, a partir de la difusión de audiograbaciones en las que se confirma el peculiar entendimiento del poder que practica quien fue gobernador de Campeche (entidad donde su sucesora, la morenista Layda Sansores, ha encabezado sesiones en las que se difunden tales piezas de sonido) y ahora preside al desfalleciente Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La más reciente pesca auditiva (que Alito atribuye al fiscal estatal Renato Sales) exhibe a Moreno Cárdenas en uso desbordado de lenguaje altisonante, como habla habitual, y en abuso cuando menos conceptual en cuanto a su relación con periodistas, a los que recomienda no matar a balazos, sino de hambre.

El caritativo cambio de método para exterminar a periodistas molestos (se les puede castigar a vergazo salvaje o, ha de suponerse, con el retiro de alimento presupuestal, pero nunca con plomo directo), sus preocupaciones cosméticas (bótox por bótox, ironiza el periodista Arturo Cano) y su estilo de negociación con proveedores gubernamentales a los que busca obligar a que cedan productos para campañas electorales priístas, en concreto para la recién pasada en Campeche (que perdió), parecieran ser grotescos clavos finales en el ataúd electoral e histórico del mencionado PRI.

Con su conducta audiograbada, fanfarronería discursiva y volatilidad táctica (inició el sexenio obradorista como virtual aliado discreto del obradorismo, de la mano de su mentor José Murat, el oaxaqueño conector de una parte de la élite priísta con la llamada 4T), Moreno Cárdenas está haciendo más palpable el declive discursivo y programático del citado PRI. Además, arrastra a la de por sí muy abatida alianza del tripartidismo claudista, incapaz de reaccionar, deslindarse y establecer un control de daños ante las malas hechuras de Alito.

Falta saber, desde luego, lo que suceda en el ámbito de las fiscalías, la campechana y la federal, esta última ante la cual ya presentó Alito una solicitud de que se analicen las audiograbaciones para demostrar, dice, que fueron filtradas ilegalmente y editadas con sentido malévolo. Habrá de verse si hay acción judicial contra Moreno Cárdenas y hasta dónde llegarán estas medidas.

Pero es evidente que el PRI va de caída y de salida (bueno, si se asume que no se ha estado reciclando en la triunfante nueva aplanadora color guinda, en el nuevo partido-gobierno). Podría suceder el mes en puerta que el PRI perdiera dos plazas donde gobierna: Hidalgo, a cuya pelea original se ha sumado un interescuadras de los Moreira, y Oaxaca, donde Alejandro Murat ha entregado la plaza a Morena, en espera de premio diplomático o en estructura federal.

Y sólo le quedarían dos piezas también tembeleques, que tendrán elecciones en 2023: Coahuila, donde Humberto Moreira coquetea con Morena para sumarse a la opción 4T (¿el subsecretario Ricardo Mejía Berdeja?) y terminar con el reinado priísta que hoy ejercen Rubén Moreira y Miguel Ángel Riquelme, y el estado de México, donde el holograma de apellido Del Mazo dejaría el camino libre a Morena (¿Delfina, aunque Horacio e Higinio pretendan disputar?), en espera el priísta dinástico de premio también en especie diplomática o de simple no persecución por el sexenio tan corrupto e ineficaz que ha encabezado.

Y, mientras hoy se cumplen 25 años de que esta columna fue publicada por primera vez en La Jornada, este tecleador astillado da las gracias a quienes la han seguido a lo largo de este cuarto de siglo; aquel 26 de mayo de 1997, la naciente sección llevaba como sumarios: Al revés del futbol, en el debate ganó Michoacán y perdió el Edomex; aunque Del Mazo pegó primero, el perredista (C. Cárdenas) dio los mejores golpes (https://bit.ly/3MR3RLV). ¡Hasta mañana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

juliohdz@jornada.com.mx