Wenceslao Vargas Márquez
Es el electoral año 2024 y se suceden propuestas e iniciativas en materia salarial y pensionaria. Varias de ellas son las mismas del año 2018 con una nueva envoltura. Recién le tocó el turno a la propuesta de fijar legal o constitucionalmente un salario mínimo magisterial. Revisemos algunos números.
En el Comunicado de Prensa 420/23 del 26 de julio de 2023, el Inegi presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (Enigh) 2022. En ése 2022, el promedio del ingreso corriente trimestral por hogar fue de 63 mil 695 pesos, es decir, $21 mil pesos mensuales (bit.ly/3U0goTU). Por otro lado, el ingreso salarial promedio de los asalariados del Imss es de $16 mil mensuales según se ha hecho saber oficialmente.
Así, como decíamos, una de las diversas propuestas oficiales lanzadas a los medios en este electoral 2024 es la de que en la ley o en la Constitución quede escrita la obligación oficial de disponer de un salario mínimo magisterial que tenga como referencia o base el salario promedio de los trabajadores que cotizan al Imss.
Lo que surge de este espacio es preguntarse cuál sería la razón para que la referencia base de ese salario mínimo magisterial fuese el promedio de los salarios del Imss de $16 mil y no el ingreso promedio mensual familiar que registró el Inegi de $21 mil. ¿Por qué $16 mil y no $21 mil? ¿Cómo se hizo la elección de éste criterio?
Una posibilidad es que el Ejecutivo federal no haya tenido en la mente el dato del Inegi al momento de improvisar discursivamente la propuesta del salario mínimo magisterial en una mañanera. Es probable porque para las propuestas pensionarias del 7 de enero hechas en Río Blanco, Ver., no había (y aún no hay) una estimación presupuestal ya hecha (corridas financieras le llaman). Primero se hizo la oferta y luego surgió la imperiosa necesidad de hacer cuentas.
Hace no muchos años, una lideresa magisterial, actualmente defenestrada (etimología: ‘lanzada por la ventana’), propuso un salario base magisterial de seis salarios mínimos generales. Si esta añeja propuesta se midiera hoy con umas sería de 6 veces por 30.4 días por $108.57, un total de casi 20 mil pesos mensuales. Nunca se concretó el tema.
Actualmente el salario mínimo general mensual es de 7 mil 500 pesos. El salario base magisterial, gracias al impulso federal, se entiende que ya es de $16 mil, lo que significa que esta última cifra representa apenas un poquito más que dos salarios mínimos generales, 16 entre 7.5, exactamente 2.1 salarios.
En octubre de 2012, diversos medios (Aristegui/Reforma y El Economista, entre otros), reportaban el doble de este 2.1; consignaban una base salarial magisterial de 4.2 salarios mínimos. El plausible incremento al salario mínimo general, cuyo impulso político hay que reconocerle al presidente de la República, ha partido por la mitad en este sexenio a los salarios y a las pensiones cuando a pensiones y salarios se miden con aquél.
¿Qué podrían proponer los líderes magisteriales a los que les toque acordar, procesar, el que se ponga por escrito en la ley o en la Constitución un salario mínimo magisterial de $16 mil pesos? Primeramente, supongo, deberían recordar a la contraparte gubernamental, que hace doce años el magisterio federal tenía como base 4.2 salarios mínimos generales y hoy tiene apenas la mitad: 2.1
Enseguida una pregunta pertinente consistiría en indagar el fundamento del criterio para que la propuesta oficial sea que ese salario mínimo magisterial tenga como base el promedio salarial del Imss de $16 mil y no los $21 mil mensuales que reportó el Inegi en julio de 2023 como ingreso promedio mensual de un hogar mexicano.
Si la oferta de $16 mil fuese transitoria, sin efectos o consecuencias para el futuro, podría quedarse como pretende el Gobierno, pero si la decisión va a quedar plasmada por escrito en una ley o en la Constitución, casi para siempre, es prudente hacerse la pregunta y abordar la disyuntiva: Imss con 16 mil obvio no; Inegi con 21 mil desde luego que sí.
@WenceslaoXalapa




