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Secuestro atencional


El pensamiento de Marian Rojas Estapé y otros

Apuntes: secuestro atencional

El llamado “secuestro atencional o secuestro cognitivo” se incluye como tema central en el libro Recupera tu mente, reconquista tu vida (2024) de la psiquiatra española Marian Rojas Estapé. La autora se da a conocer en la narrativa del bienestar emocional, el manejo de la ansiedad, la depresión, la recuperación de la concentración, la sobreexposición digital, así como el estrés y la ansiedad en general.

En sus diferentes entrevistas en programas televisivos en España, la autora, quien recomienda psicoterapia a todos, se versa en diversos caminos para mejorar los comportamientos. En este escrito se aborda la situación en que muchas personas en el mundo se dedican a estar conectadas a sus teléfonos celulares y pierden conexión con su entorno. En las entrevistas, la psiquiatra narra anécdotas clínicas que señalan la “colonización total” en que se encuentra gran parte de la humanidad.

“No es bueno para la salud mental esa dependencia…” asegura la autora. “…analice cómo la atención se dispersa, el estrés crónico y la sobreexposición a pantallas y redes sociales afectan al cerebro y al equilibrio emocional”. La autora ofrece estrategias basadas en la neurociencia y la psicología para recuperar la concentración, reducir la ansiedad y mejorar la calidad de vida.

Rojas propone ejercicios prácticos que podrían considerarse entrenamientos; entre los más relevantes señala: dormir mejor, manejar los pensamientos negativos y volverlos menos sufridos. Se trata de entrenar la atención y reconectar con lo que es importante para cada persona. La autora sostiene que sus terapias se basan en evidencias.

“Vivimos expuestos a estímulos constantes (notificaciones, redes, correos, preocupaciones) que secuestran nuestra atención y saturan la corteza prefrontal. Este ‘secuestro’ no es solo mental, sino también emocional: la amígdala (centro de alerta del cerebro) se activa de forma continua, generando estrés y ansiedad”, explica Rojas Estapé.

Como referencias al trabajo de Rojas, se puede citar a Daniel Goleman, psicólogo y periodista científico, cercano al concepto de “secuestro cognitivo”. A este autor se le debe el término amygdala hijack (secuestro de la amígdala) en su libro Inteligencia emocional (1995), donde se plantea cómo emociones intensas pueden retener o raptar la capacidad cerebral. De igual manera, Joseph LeDoux, neurocientífico, con estudios de la amígdala y los circuitos cerebrales relacionados con el miedo, “demostró cómo los estímulos amenazantes pueden activar respuestas emocionales rápidas, a veces bloqueando la reflexión consciente”.

Antonio Damasio, neurocientífico portugués y autor de El error de Descartes, investigó cómo las emociones pueden alterar y “secuestrar” el razonamiento.

El llamado secuestro cognitivo no solo se aborda por el libro de Rojas; existen cientos de artículos que señalan la amenaza de la tecnología móvil y su uso excesivo. Muchos sostienen que la rutina permanente con esta tecnología puede afectar la capacidad de pensar, recordar y concentrarse. El no estar “conectado” genera ansiedad y disminuye la capacidad de realizar tareas que requieren precisión.

Cuando el cerebro no se esfuerza para emitir conclusiones coherentes, se afecta la atención y la memoria. Estudios actuales muestran un “síndrome de abstinencia del celular” cuando no está cerca el móvil, se olvida en casa, se pierde o no hay datos. El mal humor, la agresión y el sufrimiento aumentan la secreción de cortisol.

Lo investigado señala:

  1. La mera presencia del celular, incluso apagado, puede reducir la capacidad de atención. Menos concentración.
  2. Al tener acceso inmediato a la información, el cerebro deja de retenerla, afectando la memoria a largo plazo.
  3. La dependencia de las pantallas y la necesidad de estar conectado dificultan prestar atención y concentrarse en tareas.
  4. La constante estimulación puede debilitar la corteza prefrontal, aumentando la impulsividad y reduciendo la capacidad de autocontrol.
  5. Sentimientos de malestar al no poder atender toda la información que llega, generando ansiedad y angustia.
  6. Intentar reducir el uso puede causar inquietud, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas de sueño.
  7. En casos extremos, puede generar un distanciamiento de la interacción real.
  8. Para mitigar los efectos, se recomienda un uso consciente y equilibrado de la tecnología, creando “apagones diarios” sin acceso a redes o celulares, retomando la lectura de libros o periódicos y programando descansos del teléfono.

A pesar de los estudios sobre los comportamientos relacionados con teléfonos y redes sociales, los “likes” y la recompensa inmediata de nuestras publicaciones estarán presentes en la vida cotidiana. Aprender a utilizar estas interacciones con control y sabiduría es un esfuerzo colectivo. En el pasado, se creía que los juegos digitales eran dañinos para los niños; hoy se reconoce que algunos requieren esfuerzo mental beneficioso. Es necesario usar los celulares con prudencia, hacer ejercicio y dialogar con familiares sobre temas relevantes de la sociedad.

Referencias:

  1. Chicago, Rojas Estapé, Marian. Recupera tu mente, reconquista tu vida. Barcelona: Espasa, 2024.
  2. Ward, A. F., Duke, K., Gneezy, A. & Bos, M. W. (2017). Capacity. Journal of the Association for Consumer Research, 2(2), 140–154.

Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía.

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