Dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) afirmaron que no van a dar un paso atrás en su demanda de abrogación de la Ley del Issste y de eliminación de la iniciativa de reforma presentada el 7 de febrero. Aseguraron que se están preparando para la jornada de 72 horas, este 19, 20 y 21 de marzo, con la que van a levantar “una nueva ola roja magisterial”.
Tras concluir la marcha que partió del Ángel de la Independencia, cientos de profesores participaron en un mitin político en el que cuestionaron la falta de diálogo del gobierno federal con el movimiento magisterial.
Yenny Aracely Pérez, secretaria general de la Sección 22 de Oaxaca de la organización, afirmó que las autoridades federales “tienen que demostrarnos con acciones que van por una reforma profunda al Issste” y recordó que debe haber condiciones para una lucha unitaria. “No vamos a permitir que sigan con el discurso de que no van a afectar al magisterio, cuando no nos escuchan”.
Pedro Hernández Morales, secretario general de la Sección 9, expuso que los maestros han tenido que salir nuevamente a las calles porque “estamos siendo afectados en nuestros derechos”, y aseguró que en la Ciudad de México “al menos 85 por ciento de las escuelas de educación inicial, primaria y secundaria se han sumado al paro”.
Insistió en que la CNTE le toma la palabra a la presidenta Claudia Sheinbaum para agendar una reunión con los docentes pero destacó que “nada se ha concretado”.
En la Plaza de la Constitución reiteró la demanda del movimiento magisterial para alcanzar una jubilación por año de servicio y el acceso a una pensión digna que se pague en salarios mínimos. “Queremos que se abrogue la Ley del Issste de 2007 y que se elimine esta iniciativa de reforma presentada el 7 de febrero, con la que se quiere obtener al menos 3 mil millones de pesos de los bolsillos de los trabajadores para que el instituto tenga servicios médicos adecuados”.
