Ángela Elena Olazarán Laureano, galardonada con el Premio Estatal de la Mujer, declaró que es necesario que en el tiempo actual “ninguna niña tenga que pedir permiso para brillar en grande”.
“Se busca abrir caminos para que las generaciones futuras tengan un terreno más fértil y con más oportunidades, con menos barreras porque –como dice una frase que llevo conmigo: la palabra convence pero el ejemplo arrastra– quiero que mi ejemplo sea para la acción, la transformación, la construcción de un futuro para que ninguna niña tenga que pedir permiso para soñar en grande”, dijo al recibir el galardón en sesión solemne en el Congreso este viernes.
Afirmó que los jóvenes siempre han luchado contra las barreras económicas y la discriminación, pero con tolerancia y trabajo lograron resultados.
“Desde hace años he trabajado con un solo objetivo: que es luchar porque las personas, pero especialmente las niñas y las mujeres, tengan acceso a espacios de ciencia y tecnología porque el talento no entiende de género ni fronteras, pero sí depende de las oportunidades”.
La estudiante originaria de Papantla expuso que la educación y la tecnología sirven como una forma de cambiar realidades. Añadió que con sus proyectos ha confirmado que esta última es una herramienta clave y poderosa para frenar las brechas y lograr mejores vías, especialmente en comunidades remotas.
“Esta lucha es necesaria. Para lograr el desarrollo se requiere del arte, de la educación, de la medicina, la economía, el deporte, la ciencia, la tecnología y en cada espacio que las mujeres tengan la oportunidad, porque la equidad de género no es exclusiva de una disciplina sino un derecho que se debe garantizar en todos los espacios y la sociedad. Por eso necesitamos científicas, empresarias, docentes, artistas, activistas, todas unidas con un mismo propósito, a fin de que quienes vengan detrás de nosotras encuentren un mundo con menos barreras y más oportunidades”.
En su intervención, la gobernadora Rocío Nahle García reconoció la labor de la galardonada y destacó que la administración estatal busca impulsar a los jóvenes que tienen proyectos de desarrollo pensados para mejorar la vida de la sociedad.
Recordó que Ángela desarrolló el proyecto Ixtlilton que nació durante la pandemia mientras estudiaba en el Conalep de Papantla, trabajo que la llevó a obtener el premio como “la mejor estudiante del mundo”.
“Estaba desarrollando un proyecto para diagnosticar y ayudar a las comunidades más vulnerables, precisamente de donde ella proviene. Esa es la importancia de la sensibilidad. De ahí radica su fortaleza, entre otras cosas”.
La mandataria estatal comentó que se debe tomar el ejemplo de la estudiante que ha buscado mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente de las comunidades alejadas.
“Cómo no sentirse orgullosos de Ángela, que a los 18 años ha demostrado que los jóvenes y las mujeres pueden tener un amplio desarrollo en los espacios donde se lo propongan. Es un gusto entregar el premio a una joven que a su corta edad tiene una preparación amplia y que con su originalidad se ha superado, ha destacado y es una inspiración para las estudiantes de México”, concluyó.
