Ante la devastación del bosque de niebla por el uso intensivo de agrotóxicos en la región alta de Coatepec y San Andrés Tlalnelhuayocan, ambientalistas y representantes del sector cafetalero consideran que se debe promover la cafeticultura como una alternativa para restaurar el ecosistema.
En conferencia de prensa, integrantes del Frente Común por la Región del Bosque de Niebla, explicaron que la cafeticultura bajo sombra representa una alternativa productiva rentable y con amplios beneficios ambientales frente a otros cultivos como la papa.
“Estamos hablando no solamente de cambiar la papa por el café, sino que estamos hablando de la cafeticultura, que es un sistema muy parecido al bosque, lo más cercano al bosque, convive con la naturaleza, con las aves y los bosques y es lo que deseamos”, expresó el biólogo, Eduardo Aranda.
Mencionó que el cambio climático está calentando el planeta, por lo que se debe ampliar la zona cafetalera para producir una nueva cosecha de café, ya que se trata de una planta con muchas bondades.
En ese tenor, Cirilo Elotlán Díaz, integrante del Consejo Regional del Café de Coatepec, propuso cultivar el aromático arriba de los mil 500 metros sobre el nivel del mar y combinarlo con otros frutos, para restaurar el ecosistema.
Y es que hay quienes incluso han abandonado sus tierras ya que el lugar donde viven “está envenenado de agroquímicos. Hay que cultivar en las zonas de mil 500 a mil 800 metros sobre el nivel del mar, bien se puede cultivar el café. El café benévolo, a los tres años ya se empieza a cosechar y puede convivir con árboles frutales, como es el aguacate, como es la macadamia, como lo como lo es el zapote y además estaríamos restaurando, precisamente, nuestro ecosistema tratando de restaurar los mantos acuíferos, tratando de restaurar toda nuestra biodiversidad”.
Respecto al deterioro del bosque de niebla, el ambientalista Jaime Velasco, afirmó que desde el 18 de febrero del año pasado ha promovido denuncias ante instancias de los tres niveles de gobierno por la contaminación del manantial Ojo de Agua, del que depende la comunidad de Zoncuantla, en Coatepec, sin que hasta ahora haya una respuesta puntual.
Detalló que incluso promovió un amparo contra la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para obligar a esa dependencia a responder de manera concreta, pero la autoridad federal contestó que la contaminación del agua por agrotóxicos no le correspondía directamente y que, en todo caso, podrían intervenir los ayuntamientos si así lo determinaban.
Velasco relató que el manantial se encuentra geográficamente en el municipio de Tlalnelhuayocan, aunque es administrado por Coatepec, lo que ha propiciado un constante deslinde de responsabilidades entre autoridades. Señaló que, ante la falta de acciones, los gobiernos sólo han recurrido a foros, mesas de trabajo y declaraciones, sin resolver el problema de fondo.
“Se echan la bolita. Cuando buscamos seguimiento nos dicen que ya se pasó el tema a otra dependencia, y así nadie responde realmente”.
El activista aseguró que habitantes de la región han reportado problemas en la piel, enfermedades, casos de cáncer e incluso fallecimientos que, según testimonios comunitarios, estarían relacionados con la exposición continua a fumigaciones y agrotóxicos.
Añadió que en asambleas recientes surgió además una denuncia particularmente grave: el desplazamiento forzado de varias familias, que habrían abandonado sus casas por la imposibilidad de seguir viviendo rodeadas de cultivos de papa fumigados constantemente.
Indicó que no existe todavía una cifra oficial de personas desplazadas, pues se trata de una situación recientemente expuesta por la propia comunidad, aunque confirmó que se trata de varias familias de localidades como San Antonio, Rancho Viejo y Cinco Palos, en territorios de Coatepec y Tlalnelhuayocan.
