sábado, enero 22, 2022
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“Catastróficas” previsiones para inicio de año

La inflación por arriba del 7 por ciento, los efectos económicos de la pandemia por covid-19 y sus variantes son parte de las preocupaciones que empresarios y economistas ven rumbo al inicio de 2022, en el que no se descarta “un escenario catastrófico”.

Los especialistas señalaron que si bien el cierre de año y las fiestas decembrinas han ayudado a mover la economía local, el inicio del siguiente año será más complicado y que la llamada “cuesta de enero” podría traer graves consecuencias a las familias veracruzanas, causadas por los fenómenos antes descritos e incluso el incremento del 22 por ciento al salario mínimo.

Gobiernos locales tendrán la carga más pesada

Para el integrante del Instituto de Investigaciones de Estudios Superiores, Económicos y Sociales (IIESES) de la Universidad Veracruzana, Rafael Vela Martínez, el panorama no es alentador, con la pérdida de 400 mil empleos en Veracruz, derivado de la pandemia y la decisión de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos de incrementar el salario en 22 por ciento; es decir que a partir del primero de enero será de 172.87 pesos.

A decir del investigador no es una buena medida, porque implica que el gobierno federal destine más recursos a sus programas sociales y menos a la inversión en obra pública y otros sectores y en último caso los más afectados serán los gobiernos locales, como el estatal de Veracruz y los municipios.

“Uno puede pensar que fue una acción muy positiva de los grandes empresarios, pero me parece muy perversa porque todo apunta a que los grandes empresarios están tratando de reventar las políticas gubernamentales. De esta manera el gobierno federal se vio obligado a incrementar en ese mismo monto las becas para jóvenes, los apoyos para adultos mayores, y demás programas sociales ¿De dónde va a sacar ese dinero el gobierno federal si la recaudación es muy baja? Eso lo va a ‘ahorcar’, si de por sí no hay obras importantes a nivel nacional, menos ahorita”.

El investigador dijo que si ya de por sí hay un menor incremento de la economía y una inflación galopante, con un incremento del salario mínimo no va a haber recursos para invertir, porque “se los están comiendo” los programas asistenciales.

En el caso de Veracruz, dijo que al tener una mayoría de micro y pequeñas empresas el aumento al salario pegará a quienes representan 90 por ciento de la economía, lo que podría generar mayor pérdida de empleo, que se sumaría a los 400 mil que se han perdido en lo que va de la pandemia.

“Lo que hicieron de subir de manera desproporcionada el salario le pegará a los microempresarios y en Veracruz la mayoría son micro y pequeñas empresas, entonces si hay algún estado al que le va a pegar esta desproporción es a Veracruz, porque más de 90 por ciento de su sector es manufacturero y microempresario, con no más de cinco trabajadores. Muchas empresas pueden seguir quebrando o seguir despidiendo trabajadores, se puede incrementar el desempleo”.

Dijo que desafortunadamente las autoridades están más preocupadas por cuestiones partidistas, electorales, por quién será el nuevo presidente o nuevo gobernador a pesar de estar a la mitad del gobierno, que en atender lo que viene para 2022. Por ello, dijo que es urgente que el gobernador de Veracruz genere un programa emergente en el que participen todas las dependencias, a fin de contrarrestar los efectos de los fenómenos antes planteados.

“Esperaría que el gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, apriete a todos sus secretarios para que se genere un programa estratégico emergente para 2022. Si las cosas siguen como están, vamos a tener más de lo mismo”.

Agregó que hasta ahora las autoridades electas no son capacitadas para atender el tema de la generación de empleos o impulsar el crecimiento de las empresas y, en cambio, los capacitan en temas que ya deberían conocer. “Lo peor del caso es que no se les capacita en estrategias para generar crecimiento económico y empleo; se les capacita en entrega-recepción, en transparencia, en los objetivos de la Agenda 2030; y en lo fundamental, que es lo que claman los veracruzanos como empleo y crecimiento de las empresas, nadie los está capacitando”.

“Escenario catastrófico”

El economista integrante del Observatorio de Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana, Hilario Barcelata Chávez, señaló que a la inflación que se prevé, se suma el posible incremento en los contagios por covid-19 con la nueva variante ómicron, que ha causado preocupación en el ámbito internacional.

En primer lugar, indicó que preocupa la respuesta de los bancos centrales a la inflación dado que buscan incrementar las tasas de interés, con lo que tratan de reducir la inflación, pero de manera riesgosa.

“El Banco de México acaba de incrementar la tasa a 5.5 por ciento, eso quiere decir que se encarece el dinero, el crédito que pensábamos pedir a lo mejor ya no podemos, porque hay que pagar más intereses; nos va a costar más usar la tarjeta de crédito; es decir, tiene una repercusión en el nivel de compras que realice la gente y en el nivel de inversión que realicen los empresarios”.

El resultado podría ser un impacto en el consumo y en el crecimiento económico, con una previsión en el tipo de cambio durante 2022 de hasta 21.51 pesos por cada dólar. “Nos presenta un panorama con dificultades para crecer en nuestro país. Si la economía internacional se muestra adversa; si hay un nuevo cierre de actividades, las expectativas de crecimiento disminuirán. El escenario se ve un tanto catastrófico”.

Dijo que si aumentan los contagios, las expectativas de crecimiento serían menores y la inflación podría agudizarse, lo cual significa que para México podría representar una caída de los precios del petróleo en la medida en que haya una menor actividad económica y por tanto habría menos ingresos fiscales y por exportación.

Esto traería un efecto “en cascada”, pues para el caso de los gobiernos locales significa menores recursos de participaciones federales, ya que, aseguró, los gobiernos estatales “viven al día” y dependen prácticamente de las participaciones federales, que en el caso de Veracruz representa 90 por ciento de los ingresos totales.

“Podrían hacer algunas provisiones, debería de ser de una política presupuestal, ir haciendo un guardado en donde caen las participaciones, pero no se ha hecho así. El gobierno no tiene guardadito y no se ve por dónde la Federación pueda inyectar recursos, porque también tendrá estrecheces financieras para el fin de año”.

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