viernes, abril 19, 2024
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Democracia, Constitución y atraco a la nación

JOSE LIMA COBOS*

Ahora se puede; antes era tabú ocupar el Zócalo de la Ciudad de México, pues solo lo podía utilizar el presidente de la república, para anunciar, por ejemplo, la expropiación petrolera o la nacionalización de la industria eléctrica. Lázaro Cárdenas en 1938 o Adolfo López Mateos en 1960, o bien cuando este presidente declaró que México era de izquierda y, ante el reclamo del Fondo Monetario Internacional, paró oreja y alentó la fuga de capitales y se rectificó, que se era izquierdista, pero dentro de la constitución. Sin embargo, con el desafuero de López Obrador que alentó Fox, la revuelta popular tomó este espacio y paró toda intención antidemocrática que ahora alebresta a los que decían en ese entonces que la democracia no existía ni existió en Grecia.

Sin embargo, fue un escándalo cuando los que han saqueado y atracado a la nación y aherrojado al pueblo en la miseria, llegaron y llenaron la plaza pública y los medios. Antes, soldados del presidente de la república, porque eran alimentados con los recursos de la nación, en detrimento de las mayorías que eran sometidas por la fuerza del estado, solo podían hacerlo cuando se festejaba el grito de independencia o cuando los luchadores por la democracia se resistieron a las agresiones y resistieron los embates del poder. No hay que olvidar el fraude del 2006 cuando se tomó Reforma y no se rompió ni un vidrio siquiera ni se agredió a nadie, pese a las ofensas de los adversarios.

Es un acto histórico lo que vimos cómo la oligarquía empoderada festeja lo que ayer condenó y discriminó a los chorreados. Les llamaban acarreados y paupérrimos porque sus harapos eran de la élite. No voltearán a ver a los miserables, pero no hay que confiarse porque, si algo los identifica, es la hipocresía. Como ya se vio, el único discurso estuvo a cargo de quien, en el pasado reciente, se mofó de los indígenas y cuya conducta en el INE fue deleznable. Se siente de sangre azul, negando el origen de su padre luchador social, Arnaldo Córdova, a quien entrevisté junto con Lombardo Toledano. Pero no nos espantemos, si su hijo no llegó por méritos propios, sino producto de las componendas y contubernios de los partidos políticos y gracias a su padre que pensaron que había mamado la integridad y decencia social, fue que mereció esa distinción y ahora se ve el nivel tan bajo en que se encuentran. Igual acontece con los dirigentes de los partidos políticos que se agandallan con las senadurías y diputaciones plurinominales porque saben que, en forma directa electoral, no alcanzan a llegar a nada, porque no tienen autoridad moral y menos presencia social. Por eso imploran el dedo de desvergüenza.

Si se dijo que se luchaba por la democracia que ahora está amenazada por quien la hizo posible y ha hecho que la ciudadanía vuelva a creer en las instituciones, que aunque corrompidas para elevar el nivel de la burocracia dorada, clama para permanecer en base a componendas ominosas que no desdeñan de ninguna forma, por el contrario, las fomentan. Ahí está, solo de manera enunciativa y no limitativa, cómo un exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de apellido Cosío, el mismo que votó para que los niños quemados de Chihuahua recibieran justicia, durante catorce años vivió y saqueó los recursos de la nación, todo por portar una toga y birrete que simboliza a quienes imparten la justicia. Está bien que se exhiban de esa forma porque enseñan el cobre. Ahora lo que falta es que el tribunal del pueblo o la justicia divina obligue a que devuelvan lo mal habido, como es la violación al artículo 127 constitucional, que prohíbe que alguien gane más que el presidente y después de tanto tiempo, catorce años, lo han hecho. Por lo mismo, si quieren que se cumpla con la constitución porque está en peligro, que se actúe con estricta justicia y se ponga en práctica lo que supuestamente reclaman, pero en los bueyes de mi compadre.

Cuando se trata de poner en entredicho la honorabilidad de un presidente de un país soberano e independiente, que recibió 31 millones de votos, que jamás en la vida política de México había acontecido o se habían reunido en una elección, lleva a exhibir a quien gobierna que mantenga la férrea voluntad de actuar en consecuencia. Luego, no podrá presumir López Obrador que terminó con la corrupción cuando los que integraron su gobierno, constituido en los tres poderes, si bien el ejecutivo fue consecuente para demostrar que era mucho el saqueo y el atraco que sufrió la nación y creó un organismo para devolver al pueblo lo robado, no pueden quedar inauditos los que se medraron de forma criminal. En caso concreto, los ministros de la Suprema Corte y los organismos autónomos no perderán absolutamente nada si no devuelven lo que legítimamente pertenece al pueblo.

Si se dice, y se dice bien, que el que de ajeno se viste en la calle los desnudan, que todos aquellos que se enriquecieron con los bienes de la nación sean señalados y estigmatizados para que cumplan con lo que dice el artículo 1º constitucional: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado, ejecutivo, legislativo y judicial, deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley”.

Dos ministros han expresado, Pérez Day

an y Aguilar, que ellos hacen lo que la constitución les ordena. Así que, si la constitución ordena que nadie debe percibir más remuneración que el presidente de la república, que se empiecen a remojar para que las barbas de otros no crezcan más. Bien catorce años de saqueo y atraco no son suficientes en ese poder judicial; nada queda por hacer. No hay que desdeñar que el mal ejemplo cunde, y no es banal que el presidente de la república exhiba a quienes desde el anonimato lo calumnian o difaman. Eso se llama dignidad y vergüenza. Que los que la tengan levanten la mano.

*limacobos@hotmail.com
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