lunes, enero 24, 2022
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bell hooks, la revolucionaria feminista afroamericana

Por María José García Oramas

En una de estas bellas noches de luna llena ha muerto a los 69 años belle hooks. Su verdadero nombre era Gloria Jean Watkins, pero ella decidió usar este apodo usándolo en minúscula para honrar el nombre de su abuela.

Salvo este apodo, nada en la vida de bell hooks fue en minúscula. Poeta, autora, feminista afroamericana, profesora, crítica cultural y sobre todo, como ella misma se definía, revolucionaria y crítica social empedernida, The Big Passionate Girl (La Gran Chica Apasionada), así, en mayúsculas, fue pionera en muchos sentidos, particularmente en la formulación de un feminismo interseccional que desde los márgenes se abrió paso para cuestionar el feminismo blanco hegemónico y formular políticas de raza, clase, género y cultura.

bell hooks escribió múltiples obras y dictó infinidad de conferencias. Su pasión principal fue ser profesora universitaria y fue querida y admirada por doquier. Escribió sobre el amor, sobre el machismo, sobre la masculinidad, sobre literatura, sobre la condición femenina de las mujeres negras de su país, Estados Unidos, entre muchas otras temáticas.

Se consideraba a sí misma una activista revolucionaria. Y si, toda feminista es, por definición, una activista revolucionaria puesto que el feminismo apela a la revolución cultural, a la transformación de las conciencias, hacia la justicia y la equidad. Para ser feminista hay que ser así y también contar con una fuerte dosis de pasión e indignación que lleve al activismo social. Todo ello, sin duda, hacía ebullición en la vida de nuestra autora.

Se nos fue bell hooks y seguimos sin abolir el patriarcado, pero avanzamos. También en estos días, un juez ha ordenado destruir los antecedentes de Claudette Colvin, otra mujer afroamericana de su país pionera de los derechos civiles en EE UU quien fuera detenida al negarse a concederle el asiento a una mujer blanca en un autobús en 1955. Y como bien corean nuestras jóvenes en sus marchas, “se va a caer, se va a caer, el patriarcado se va a caer” y serán sin duda las mujeres quienes van a lograr que así suceda. Por ello, sería deseable que todas las mujeres, sin importar su edad o su condición de etnia, preferencia sexual, clase social, o cualquier otra, se vuelvan revolucionarias y que actúen, unas con otras, a favor de la justicia y la equidad ■