APUNTES: EL LENGUAJE DE LO INMATERIAL
Javier H. Garcés
10 de abril de 2025
Un fenómeno que podríamos llamar universal que trasciende culturas, épocas y lenguas, es la “expresión simbólica”, es el intento humano de comunicar ideas, emociones y conceptos abstractos con el uso de formas, símbolos, imágenes, gesticulación y palabras, es en todo caso, el lenguaje de lo inmaterial, mismo que es necesario en el proceso de la formación de identidades, cosmovisiones donde expresamos la relación con nuestro entorno y la construcción de la realidad.
Los símbolos representan algo que se sale de su existencia per se, una paloma es una paloma, pero simboliza la paz, dos huesos y una calavera representan peligro, un corazón puede representar el amor, según el contexto. Parece que se han formado a través de los años en un consenso cultural. ¿Quién no puede identificar los símbolos de género, de reciclaje, el Yin Yang, los populares emojis en las redes sociales?, ¿el puño en alto y el demandado y requerido símbolo de la paz?
“…los símbolos surgen del inconsciente colectivo, conectando a los individuos con arquetipos universales que subyacen en todas las culturas. Así, los símbolos permiten expresar lo que no puede ser articulado directamente, como las aspiraciones humanas, los misterios de la existencia y los matices del alma”.
(Carl Gustav Jung)
El arte y la cultura es una expresión que se sirve altamente de la simbología. La pintura, la música, la literatura y la danza, por mencionar las más emblemáticas e importantes, comunican sentimientos y significados profundos, cuando las imágenes de los sueños oníricos se relatan y se explora el inconsciente, le llamamos surrealismo, al tanto que la música instrumental evoca sentimientos sin utilizar palabras.
Esto es, los símbolos son referencias comunes, los colores simbolizan contextos aceptados. ¿Qué representan el blanco, el negro, el rojo, el violeta, el rosa, el vino tinto para usted? Las banderas son símbolos que representan países, “el águila y el nopal”, “las barras y las estrellas”, estos símbolos representan no solo los países de México y los EE. UU., se relacionan con la cultura, la historia, la convivencia, los alimentos, la literatura, la economía y demás. Los símbolos son parte de la cohesión social, las comunidades se identifican, se relacionan y se unen.
La comunicación entre personas está llena de símbolos, las palabras, en sí, son símbolos. Muchas veces las palabras se quedan cortas y se hace necesario el símbolo para expresar complejidades.
“En un contexto más amplio, los rituales religiosos y sociales están cargados de simbolismo: una boda, un funeral o una ceremonia de iniciación no son simplemente eventos; son manifestaciones simbólicas de valores, creencias y transiciones”.
(Émile Durkheim)
La construcción de la realidad se construye con símbolos, cuando vemos un símbolo que permite o no hacer algo, modificamos la realidad. Hemos construido nuestra cultura y la hemos rubricado con símbolos, hacer, no hacer, cuestionar, no cuestionar, ver, no ver, permitir, no permitir está señalado con símbolos que han sido implementados por los que tienen el poder. Un cuento que leí hace muchos años, una sociedad no podía salir de los límites de un pueblo porque había un símbolo que significaba precisamente eso: “…no se permite salir”. El día que alguien quitó el aviso con el símbolo, el pueblo pudo salir y conocer el exterior, un poco como la “Alegoría de la caverna de Platón”. Solo la educación y el desarrollo del pensamiento crítico, nos puede llevar a identificar los falsos y manipulativos símbolos.
“…el ser humano es un animal simbólico que no solo vive en un mundo físico, sino también en un universo simbólico creado por la cultura. Los sistemas de creencias, como las religiones y las ideologías políticas, se sustentan en narrativas simbólicas que modelan cómo las personas perciben y actúan en el mundo”.
(Ernst Cassirer)
Los símbolos del progreso y la felicidad expresados en grandes estructuras de concreto, edificios de las grandes ciudades y las máquinas, han motivado a muchos a buscar el sueño de la felicidad y cambiar la realidad por una que a la postre no existe. En otro contexto, lo imaginado puede convertirse en realidad, todo depende de la percepción. Si un símbolo cambia la realidad, una idea y una visualización lo puede hacer también.
Con todo, el símbolo puede interpretarse de diferentes maneras, todo depende de las circunstancias, hay símbolos que evocan felicidad y hay otros que pueden señalar la proximidad del caos y sufrimiento. Para unas personas la puerta de un banco podría significar progreso, financiación y generación de riqueza, para otros podría ser todo lo contrario.
La expresión simbólica es la conexión que une lo tangible y lo intangible. La prohibición y lo permitido, conecta con otros, obliga a cambios y ajustes. Entender los símbolos requiere de responsabilidad y reflexión, entender sus propios símbolos y contrastarlos con los de otros es una constante en la educación social.
Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía
