Por Luz Quintanilla Montoya1
En lo que cuenta la historia desde sus primeras poblaciones, los humanos vivíamos en comunidades y se tomaban decisiones basadas en colectivo, por todos los miembros de éstas. Sin embargo en el avance de esas sociedades primarias un momento fundamental lo marca el transitar del nomadismo, en el que las comunidades compartían todo. De acuerdo con Yuval Noah Harari en su libro Sapiens, la transición del nomadismo al establecimiento de las primeras comunidades sedentarias ocurrió durante la Revolución Agrícola, aproximadamente en el año (hace unos 10,000 años); inclusive no existía el concepto de pareja porque la copulación entre miembros de las comunidades eran común entre los miembros de éstas, y en el nacimiento de nuevas crías, todos tenían una responsabilidad compartida por toda la comunidad, eran hijos e hijas de toda la comunidad y todos se ocupaban de ellos. Sin embargo, cuando estas comunidades lograron encontrarse con cuerpos de agua, decidieron establecerse y tomar sus tierras como propias, y se establecen los primeros roles: los hombres eran principalmente cazadores, y la mujer permanecía en el cuidado de las crías y con ellas esntonces que nació la agricultura. El mito de que la agricultura la iniciaron los hombres, hoy en día es sólo un mito. El hombre continuó su labor como cazador y a ello se le atribuyen aún muchas características propias de su género, incluso en el presente. Atribuir la creación de la agricultura exclusivamente a los hombres es un sesgo histórico tradicional. La antropología y la arqueología señalan hoy en día, que las mujeres fueron las principales precursoras, gracias a su rol en la recolección y el conocimiento profundo de los ciclos de las plantas. Con la Revolución Agrícola y el sedentarismo, se crearon los núcleos familiares ligados a la propiedad privada de la tierra y de los animales hace 12 mil años, y posteriormente, los estados e imperios modernos debilitaron los lazos de las familias tradicionales y las tribus locales para reemplazarlos por el mercado y el estado centralizado.
Según el análisis macrohistórico de Yuval Noah Harari, lo que siguió a la propiedad privada y consolidó el individualismo actual fue la alianza entre el Estado y el Mercadopara debilitar a la familia y a la comunidad tradicional. Y un momento determinante en la historia de la humanidad, de acuerdo con Harari, fue la transición hacia la religión institucionalizada, la cual transformó los mitos en herramientas de cooperación masiva y control político, debido a que en las primeras poblaciones, los humanos se consideraban iguales al resto de los animales y espíritus, y con los Dioses creados por los seres humanos, se iniciaron los métodos de manipulación y control. Con el teísmo, el mundo se convirtió en un orden jerárquico donde los dioses dominaban todo y al surgir dioses “creados” y distantes, nacieron los sacerdotes como los únicos seres “representativos” de los dioses, lo cual dio legitimización al orden político actual.
En esta breve reseña podemos encontrar la respuesta al individualismo recalcitrante que vive en la actualidad, el pilar central del humanismo liberal, una ideología dominante del mundo actual que hoy tiene frente a sí, una grave crisis debido al avance de las tecnologías y el deterioro de la naturaleza de la cual formamos parte. El individualismo moderno no es un logro espontáneo, sino una construcción fomentada deliberadamente por el Estado y el Mercado (el capitalismo) para debilitar los lazos de la familia y las comunidades locales.
1Profesora e Investigadora
analuzqm@gmail.com
