Por: Miguel Salvador Rodríguez Azueta
Iniciando el año 2025 Veracruz como estado y ciudad tendrá una nueva oportunidad para conmemorar de manera efectiva varios hechos históricos que deben llenarnos de orgullo.
Serán los 200 años de su incorporación al pacto federal mediante su Constitución y la rendición de las tropas españolas de San Juan de Ulúa, que dará paso el siguiente año al cambio de nombre de la ciudad de Veracruz, de Nueva Veracruz a Heroica Veracruz, nombre oficial de la misma mediante decreto número 35 expedido 28 de julio de 1826.
Por experiencia personal me permito dar mi punto de vista a las autoridades que tendrán la responsabilidad de organizar los festejos.
Para empezar no se les ocurra crear una fundación para organizar los festejos, pregunten a quien quieran que paso con los 500 años, que se volvieron daños y frustración.
Con un comité y un presidente que se haga responsable creo que tenemos suficiente, pues los festejos deben ser contundentes y llegar a la mayoría de la población veracruzana, pues aquí se trata que los veracruzanos tomemos conciencia de la importancia de la gesta heroica que conmemoraremos.
Con la directiva de la gobernadora en coordinación con diputados, alcaldes, universidad veracruzana, podemos hacer un gran festejo y organizar la expedición de moneda, billetes de lotería conmemorativos y otros recuerdos de tan importante evento.
Voy un poco más allá, siendo un evento que tan importante por lo que concierne a nuestra independencia, creo prudente invitar a la presidenta y por supuesto a la Secretaria de Marina, rogándole que tome en cuenta a la población en general.
Insisto, lo más importante es involucrar a la población, no hacer de este evento una fiesta privada o de fueros, pues el evento histórico nos enseña que entre 1823 a 1825 fue la ciudad de Veracruz la que resistió el embate de las fuerzas de Ulúa y fueron en su mayoría veracruzanos los que apoyaron el bloqueo y lograron la rendición de la fortaleza.
Así las cosas, que mi boca se haga chicharrón, pero sino se crea un comité organizador con un responsable que rinda cuentas, volveremos a tener eventos pichurrentos, que pasen desapercibidos, hoguera de vanidades de seudo intelectuales, distracción de recursos y eventos privados elitistas que en nada apoyan la difusión entre la ciudadanía de estos hechos históricos tan importantes que deben llenarnos de orgullo.
Aprovechando el espacio, si alguna autoridad me lee, también incluir los nombres del General Miguel Barragán, vencedor de Ulúa y de don Víctor Gardoquí Zurita, como el gran promotor de los festejos históricos.
@miguel_salvador




