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Terapia de conversión es tortura; no es mal mental la homosexualidad: activista

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Orizaba, Ver.- Orizaba, Ver.- Pese a que ya hay una iniciativa para prohibir las terapias de conversión que ya fue presentada al Congreso del Estado para que se haga ley, está detenida y no sabemos a qué se deba, manifestó Hugo Badillo, representante del colectivo Todos somos positivos.

Refutó estas pseudoterapias, prohibidas en algunos países y en ocho estados, al afirmar que lo único que crean es gente agresiva, y expuso que en Veracruz todavía utilizan, por lo que  se espera erradicarlas cuando se apruebe la propuesta enviada al Congreso local.

El activista recordó que la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de su catálogo de enfermedades mentales desde 1990, además de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) clasificó a las terapias de conversión como tortura, “porque no es otra cosa más que eso: una tortura y sabemos que no estamos enfermos”, recalcó.

Consideró que pedir a una persona que deje de ser él mismo es pedirle que se niegue, que niegue sus emociones, que no sepa expresar, que sea un robot en esta sociedad cambiante y en constante evolución.

Hugo Badillo mencionó, en este contexto, que en 2016 la Asociación Mundial de Psiquiatría comentaba en alguno de sus artículos que no había ninguna evidencia científica y certera que los resultados del “Esfuerzo para Corregir la Orientación Sexual y la Identidad de Género” (Ecosig) fueran positivos,

Agregó que muchas personas que se sometieron a estas sesiones ahora tienen crisis de ansiedad, otras tienen delirio de persecución, otras más desafortunadamente resultaron con algún trastorno que atenta contra su salud mental y que los imposibilitaba para poder seguir conviviendo con la sociedad.

Recalcó que el pseudotratamiento no nada más era para cambiar la forma de ser de alguien, sino modificar su orientación sexual, era afectar su desempeño sociocultural y socioeconómico, pues quienes lo tomaban al salir dejaron de ser productivas para ellos, su familia y la sociedad, “ya eran una carga que sus seres queridos se tenían que echar a cuestas y después de esto lo consideraban hasta como un castigo”.

Ante ello, el activista destacó que 13 estados, además de periodistas como Genaro Lozano y legisladores como Citlali Hernández y Patricia Mercado han creído en la diversidad sexual y sobre todo defienden el respeto a la salud mental y psicológica de las personas que pertenecemos a esta comunidad.

Sostuvo que fueron de ayuda para presentar una iniciativa para que se reformara el Código Penal Federal y la Ley General de Salud a fin de que no se permitieran las terapias de conversión en el país. “Afortunadamente fue aprobado por el Senado  y recientemente fue ratificado por la Comisión de Justicia, Diversidad y Salud en la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión”.

Hugo Badillo lamentó que mucha gente es vulnerable y es obligada a tomar ese tratamiento debido que no tienen la mayoría de edad y todavía dependen económicamente de los padres, donde todavía existe la situación de: “Tú eres mi hijo, eres menor de edad, no puedes decidir y yo mando”.

“Además, vivimos en un país religioso o en un país fanático,  que van a misa. Donde importa más lo que van a decir las amigas  que lo que diga su propia familia. Entonces, desafortunadamente, jugamos con la vulnerabilidad de los pacientes, de las personas, jugamos con la vulnerabilidad de la familia. Todavía hay muchos estereotipos”, expuso.

En este sentido, expuso que las sesiones de Ecosig las dan fanáticos en centros religiosos, “son lugares donde te hablan de un dios amoroso, de un dios que te ama, de un dios que dio la vida por ti, pero que, sin embargo, te pide sacrificios, te pide castigos; un dios que te lacera, que te reprime. Entonces, desafortunadamente la gente que está dentro de estas asociaciones o que son las cabezas de estos centros no son congruentes”.

Comentó que incluso el propio papa Francisco I les llama infiltrados y les dice que se escudan en la biblia para sacar todas sus perversiones internas, para sacar sus frustraciones personales.

“Ya es tiempo de darse cuenta que en muchas de las ocasiones en lugar de ayudar, estas terapias lo único que hacen es crear gente insegura, violenta, porque desafortunadamente cuando les dan las crisis de ansiedad o tienen algún problema de esquizofrenia relacionada o derivada de estas sesiones, lo único que estamos haciendo es gente peligrosa, desorientada, pero sobre todo gente lastimada”, aseveró.

Mencionó que mucho ciudadanos, no obstante ser mayores de edad, todavía no tienen bien trabajadas las tres esferas que permiten un desarrollo individual, “como la esfera personal, para hablar de la autoestima, para hablar del amor propio, para hablar de la aceptación con nosotros con nosotros mismos; la esfera familiar, a donde tú tienes que ver el por qué es importante que tengas este contacto con la familia y el por qué es importante que también te dé su apoyo, y la esfera social”.

“Te podría decir que desde la trinchera de Todos somos positivos, trabajamos con 87 pacientes que tenemos registrados en esas tres esferas para empoderar a nuestra propia comunidad. Trabajamos la esfera personal, la social y la familiar para que ellos se sientan preparados, para que ellos tengan armas para enfrentarse a diversas situaciones, para que ellos se sientan orgullosos de lo que son, para que ellos se sientan empoderados, tengan amor propio, sepan que valen demasiado”.

Cuando una familia manda un familiar a una terapia de conversión, “pues yo creo que lo primero que tiene que hacer el familiar es alejarse. Desafortunadamente (en nuestra asociación) no contamos con un sistema amplio para poder tener grupos de apoyo. Hay algunas otras asociaciones con las cuales hemos trabajado en la reeducación social y en el empoderamiento de nuestra propia comunidad”.

Por último Hugo Badillo advirtió que quienes que han recibido una terapia de conversión, termina odiando a su familia, perdiéndole el respeto a su madre, a su padre; termina perdiéndose el respeto a él mismo y en estas sesiones lo primero que te hacen es que te des cuenta de que eres una porquería de ser humano y que después te tienes que ir reconstruyendo.

“Efectivamente dentro de la psicología está (la teoría) que para poder salir tienes que tocar fondo pero para (emeger) como una mejor persona, no para tratar de hacerte creer que eres ‘otra’ persona. Por eso también hay muchas situaciones a donde vemos que gente de la comunidad, por estereotipos sociales, se casan, forman una familia y después andan buscando llenar ese hueco interno que tienen. Son ciudadanos inseguros, violentos, que cometen errores sociales, porque ellos no están bien cimentados en la autoestima”, concluyó.

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