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El dualismo 

APUNTES: La Perspectiva Cartesiana

Javier Hernand Garcés

18 de julio de 2024

Este tema ha sido un quehacer filosófico, psicológico, biológico y demás por un buen tiempo de la presencia humana. El discurso de René Descartes a través de su obra ideológica estableció una visión del ser humano: la distinción entre cuerpo y mente, al que muchos han llamado la base filosófica fundamental de la filosofía moderna. A ello se le conoce como “El dualismo Cartesiano”, este escrito explora la dualidad de la existencia humana al examinar los argumentos de Descartes y las críticas suscitadas.

En el Contexto Histórico y Filosófico “René Descartes (1596-1650), filósofo, matemático y científico francés, es conocido como el padre de la filosofía moderna. Su obra más influyente, «Meditaciones Metafísicas», establece la base para su dualismo, una teoría que separa la mente del cuerpo como dos sustancias distintas e independientes. Esta idea surge en un contexto histórico en el que el Renacimiento estaba desafiando las concepciones medievales del mundo, fomentando una nueva forma de pensar basada en la razón y la observación empírica”. (Biografías)

El Dualismo Cartesiano. Bajo esta propuesta Descartes observa dos tipos de sustancias: “res cogitans” o la cosa pensante y la “res extensa” la cosa extensa. La primera se refiere a la mente o alma, la cual se caracteriza por tener la capacidad de pensar, dudar, tener conciencia. La segunda, en todo caso, se refiere al cuerpo físico, al mundo material, la cual se caracteriza por la extensión en el espacio y la adherencia a las leyes físicas. En su famosa afirmación «Cogito, ergo sum»; esto es, «Pienso, luego existo», Descartes identifica el acto de pensar como la prueba indudable de la existencia del yo. Esta premisa sería la base de construcción del conocimiento. 

Los argumentos claves en favor del dualismo se versan en la demostración que se refiere a la duda. Descartes sostiene que puede dudar de la existencia de su cuerpo y del mundo físico, pero no puede dudar de su existencia como un ser pensante. Esta capacidad de dudar argumenta, prueba que la mente es una sustancia diferente del cuerpo, ya que la mente es esencialmente consciente mientras que el cuerpo no lo es.

La claridad y distinción se considera otro argumento, ahí Descartes sostiene que las ideas que se percibe con claridad son verdaderas. 

Sigmund Freud abordó la mente humana desde una conceptualización más materialista y determinista, aunque este autor no refutó directamente el dualismo cartesiano, tampoco lo adoptó como una premisa fundamental en su obra. La teoría de Freud sobre el inconsciente y su acercamiento a los procesos psíquicos como impulsos biológicos nos llevan a pensar de una visión menos dualista y más integrada del proceso mental al adentrarse a la importancia de las pulsiones como ejes motores del comportamiento humano y no tanto el concepto mente cuerpo.

Para Carl Jung, en el otro lado, quien adopta una postura más amplia en el entendimiento de la psique, él reconoció la influencia del “inconsciente colectivo” y los arquetipos “modelo o símbolo universal que representa patrones de comportamiento, ideas o imágenes comunes en la experiencia humana, profundamente enraizados en el inconsciente colectivo” (Jung).

Por tanto, Jung sugiere una conexión más profunda entre mente y mundo, Jung pensaba más en la integración de opuestos “lo consciente e inconsciente” dentro de la sique individual y colectiva. Con esto podríamos deducir que Carl Jung distaba en aceptar una postura mente cuerpo en el contexto dualista cartesiano. 

Las implicaciones del Dualismo Cartesiano han tenido una influencia importante en el campo del conocimiento, han dado origen a plantear cuestiones fundamentales sobre la naturaleza de la conciencia, la identidad personal, al igual que la relación misma del cuerpo y mente. A nivel ciencia ha influido en la forma que entendemos, la psicología, la neurología y la biología. En términos éticos y espirituales, el Dualismo Cartesiano es una gran visión del ser humano al considerar que no solo somos cuerpo, que también somos alma. Misma que se considera inmortal. De ahí se han generado debates sobre el libre albedrío con respecto a la responsabilidad moral, la que influirá en la toma de decisiones sobre nuestras acciones. 

Con respecto a los argumentos en contra del Dualismo Cartesiano, uno de los más importantes es la interacción:

“Si la mente y el cuerpo son sustancias completamente distintas, ¿cómo pueden interactuar entre sí? Descartes propuso que la glándula pineal en el cerebro es el punto de interacción entre la mente y el cuerpo, pero esta explicación ha sido considerada insuficiente por muchos filósofos y científicos” (Críticas Cartesianas)

El materialismo critica el Dualismo Cartesiano, al decir que todo lo que existe es físico y por ende la mente puede ser explicada en términos de procesos físicos y biológicos cerebrales, sin que se cuente una sustancia mental separada, teoría ampliamente aceptada en la neurociencia, pues ésta sostiene que los procesos mentales están correlacionados con la actividad cerebral. Otra crítica importante es, precisamente la percepción del cuerpo, Descartes vio al cuerpo como una máquina, motivo por el cual ha llevado a una desvalorización del aspecto físico del ser humano y ha influido en prácticas médicas y psicológicas que ven al cuerpo y la mente como entes separados. 

Con todo, la teoría materialista, con respecto al tema de la conciencia continúa siendo un desafío, de ahí la experiencia subjetiva o “qualia” se distancia más y más de una explicación solo física. Esto ha llevado a algunos filósofos modernos a defender el llamado pluralismo ontológico, mismo que promueve el dialogo interdisciplinario, lo que nos lleva a diferentes formas de interpretar la realidad. 

En conclusión, la dualidad en el ser humano, como tal la racionalizó René Descartes, es un tema que ha marcado la filosofía y la ciencia. La diferenciación entre cuerpo y mente ha dejado preguntas trascendentales en la identidad y el conocimiento. La influencia del dualismo, aunque criticado y debatido, su atribución perdura. Separar y entender la separación de la mente y el cuerpo es un tema central en la filosofía actual. La obra de René Descartes se versa con la reflexión crítica y la búsqueda de la verdad de nuestra propia cualidad humana. La próxima vez que le menciones la palabra “descartar” (separar) piense que esa palabra vino de alguien que dijo “Cogito, ergo sum» esto es, «Pienso, luego existo».

Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía

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