Conferencia inaugural de cursos 2026 Centro Regional de Educación Superior Paulo Freire
Hay que hacer notar que el hombre sólo es educado por hombres y por hombres que a su vez fueron educados.
Immanuel Kant
El legado del Maestro Reynaldo Ceballos Hernández (QPD) se personifica en este proyecto educativo que ahora cobra más vida en el grupo de maestros que conforma una alianza comprometida con la educación de los veracruzanos del siglo XXI. Nuestros maestros Marcelo Ramírez y Reynaldo Ceballos, han hecho posible tanto el diseño operativo como el trasfondo intelectual del Centro Regional de Educación Superior en honor del pensamiento y praxis de Paulo Freire, Centro que ahora se extiende en círculos de estudio por muchas regiones de Veracruz, así como en los estados de San Luis Potosí e Hidalgo, a partir de su origen en Rafael Lucio, Ver,
Al agradecer la distinción para impartir esta conferencia inaugural, escribo ahora algunas ideas sobre axiología y educación a través de una fugaz revisión sobre la historia del pensamiento relacionado con la libertad, la educación y la sociedad en Occidente, al desarrollarse con diversas formas ideales para explicarnos a nosotros mismos, los seres humanos, tanto nuestra presencia en la tierra como el universo que nos rodea.
Como sabemos, en la Grecia Clásica un grupo de pensadores cultiva el pensamiento que ama la sabiduría, el filosófico, a partir de la observación del orden universal, el cosmos. Este profundo pensamiento, hoy individualizado, es aún el cimiento de la vida posmoderna presente, pues establece las bases de la Ética, de la Lógica, de la Ciencia y de la Política actuales.
Y, ¿cómo se ha trasmitido esta profundidad y vastedad del pensamiento? ¿Cómo es que llega a universalizarse en Occidente? ¿Cómo es que ha llegado hasta hoy, aquí, entre nosotros?
Por medio de la educación. Las escuelas griegas se reproducen en el mundo antiguo y florecen en la Roma clásica que las transforma a sus espacios sociales y su tiempo político, hasta que la ambición la consume, señalando el fin de una época para la humanidad occidental. La época oscura que le sigue donde no desaparece el conocimiento clásico, sino que se “esconde”, se transformará en una cavilación religiosa que durará cientos de años y que encubrirá al otro conocimiento, al filosófico, dentro de las paredes de los monasterios donde los libros de la Antigüedad serán reproducidos uno a uno, rescatados y estudiados por los monjes que abrevarán de esa sabiduría antigua y la transformarán en la base del pensamiento cristiano y occidental actual. Esta profundización del pensamiento lo liga a la trascendencia del ser humano sobre la tierra.
Brillan en medio de este proceso de siglos unos actores inagotables que desarrollan el vehículo del pensamiento crítico en los templos de la historia humana. Estos actores están hoy aquí con nosotros: son ustedes las maestras y los maestros que van a dirigir el pensamiento de los estudiantes por los caminos del conocimiento. Regresaré más adelante sobre este tema.
Este brevísimo repaso por la historia del pensamiento nos lleva en este viaje mental, de la mitología a la religión, de lo social a lo político, de lo material a la economía, de la ignorancia a la ciencia, de los dioses a Dios; y también a los primeros encuentros entre Oriente y Occidente, cuando florece en Florencia y renace con fuerza el Humanismo. No renace entonces el hombre, sino su cultura filosófica, y por la vía del arte –que no de la técnica- se recupera el conocimiento: renace la palabra, el lenguaje que conduce el pensamiento: Dante emerge de los infiernos conducido por Virgilio.
Ciertamente el camino de la historia es tan largo y accidentado como el de la educación, pues nuestro carácter de seres sociales nos obliga vivir en comunidades educadas de una u otra forma, trazando senderos que pueden ser muy antiguos o quieren ser muy actuales, pero que se basan todos en esa antigua relación maestro/discípulo generada en la Grecia antigua, dirigiendo a las y los alumnos estudiantes (siguiendo la raíz etimológica: alimentamos intelectualmente a quienes estudian) a formar un yo colectivo que se llama país, patria, nación, donde finalmente tanto los aprendices como los maestros tomaremos diferentes caminos del conocimiento, de acuerdo a nuestras preferencias individuales, siempre y cuando se tenga la libertad necesaria para hacerlo: tenemos un suelo común que es fertilizado por esa educación que habremos, como maestras y maestros, de impartir. Se trata, en las palabras del Rector Marcelo Ramírez Ramírez[1]: de ”un ideal de formación que respete la libertad, un ideal de formación humana que permita al hombre respirar, que permita el diálogo con los que no piensan igual, que permita el encuentro y que permita avanzar en una dirección no predeterminada”. Es decir, en libertad.
En aquel tiempo histórico rememorado se edificarán nuevos templos, los del conocimiento: nace la Universidad en Bolonia en el 1100. Más tarde se habrá re-encontrado y desarrollado al espíritu humano por las vías artísticas y filosóficas del Renacimiento. El currículo humanista nacido entonces, incubo en esta época a la paradoja, o la dialéctica, del humanismo y el individualismo.
De forma paralela a este humanismo se desarrollará en la Europa moderna la cultura capitalista, acelerando el proceso de globalización por la vía de la generación de riqueza: el horizonte mental de la humanidad se nublará con este espejismo material. La filosofía autonomizada ha llevado a lo largo de los siglos a Occidente a la individualización del ser humano, a la creciente importancia del si-mismo, del ego; en tanto el conjunto social, se presenta como secundario, es sólo la vía para que el individuo se enriquezca y domine.
En la actualidad se ha generado una grave contradicción: un yo colectivo manipulable a través de las redes sociales. Tal es la filosofía política del Occidente actual. Y ahora la película Matrix nos lleva de nuevo por los caminos de la fe a través de la lucha de las máquinas contra las máquinas, de la tecnología contra sí misma. Pero entonces no se trata sólo del rol de la fe, sino del papel de la educación en la conformación del pensamiento.
En efecto, no sólo hablo de historia, sino del presente, del presente que nos obliga a vivir la actual confusa relación internacional basada en esa deificación del individuo. Por otra parte, el lenguaje binario conducido por la mente binaria, busca la exactitud, aunque está alimentado con los inexactos lenguajes humanos. La globalización “globaliza” el horizonte mental: los libros parece que desaparecen, es decir, se están refugiando en nuevos “monasterios-bibliotecas” donde el papel se apergamina.
La nueva comunidad educativa renace también, como la aquí presente, se gesta en el pensamiento y el trabajo de maestras y maestros “monacales” que aprendieron con las lecturas y el veneno de la tinta (Umberto Eco).
Sembramos los maestros conocimiento. Pero: ¿qué conocimiento? ¿qué ideas? ¿con qué instrumentos? ¿cómo y para qué sembramos? Nos dirigimos ¿a qué tipo de estudiantes?, es decir, ¿a qué tipo de raíces en crecimiento?
Los caminos de la educación son numerosos: en nuestro Doctorado en el CRES Paulo Freire, estudiamos a muchos pensadores, educadores y pedagogos que querían lo mejor para sus alumnos, y aquí empiezan los problemas: ¿qué es lo mejor? los fines desarrollan nuevos medios, los medios imponen a los fines rutas opuestas de su creación. Resultará finalmente que la educación es un laboratorio donde todos –maestros y alumnos- debemos aprender a aprender.
No obstante hay un papel claro de la educación a lo largo de esta confusa historia humana difícil de interpretar y por lo tanto difícil de orientar: la conciencia social. La filosofía de la humanidad como grupo social congénito, no sólo como país, patria, nación, sistema; la filosofía que nos considera como personas, que nos reconoce, a todas y todos, como seres humanos a la vez iguales, libres y diferentes.
Hoy, en este contexto de enfrentamiento del individualismo contrala la colectividad, compañeros, maestras y maestros, jóvenes estudiantes, debemos también estar prevenidos contra una probable amenaza tecnológica, contra una posible decadencia cultural quizá no tan grave como la de la Edad Media, pero el problema es que la humanidad no aprende de forma lineal, sino acumulativa. Ahora se manifestará como un disfraz de la ignorancia manipulada a nivel masivo por las máquinas y sus muy pocos propietarios humanos. Ya Newton navegó entre dos mundos y nos enfrentó al encuentro de dos universos: su ciencia y la creencia.
La aceleración tecnológica del presente poco se cuestiona; mediante su constante uso y aparente simplificación sólo se utiliza, se podría así alentar la ignorancia donde la intersubjetividad artificial haría posiblemente en el futuro. desaparecer al sujeto humano.
Redes versus presencia, imagen versus materialidad y ampliación de nuestros horizontes mentales. ¿La IA es una aliada? Los fines didácticos que busca el CRES Paulo Freire están hoy sin duda justificados, hoy solo invito a la reflexión: parece que escribimos muchos humanos un nuevo capítulo de la historia de la humanidad y su posible educación donde la inteligencia artificial será ¿herramienta o desafío vital? En nuestra historia como seres humanos aparece, en palabras del Maestro Marcelo Ramírez, una posible refundación civilizatoria, anunciada, creo yo, por las sombras del fin del capitalismo; hemos ido de la fe a la duda y ahora hemos de ir de la duda a la fe.
Y en este terreno pantanoso, el capítulo del Mundo de la Vida se ha cerrado recientemente para Jürgen Habermas: tenemos aquí un legado no sólo de enorme importancia filosófica sino de mayor profundidad, precisamente vital. Ojalá que el CRES incluya en sus planes de estudio a este titán del pensamiento actual.
Aquí y ahora la creciente presencia de nuestra universidad CRES en el estado de Veracruz produce otros fines no particularmente escolares, sino que contribuye a un proceso similar al citado camino de la antigua universidad de Bolonia; en la actualidad, el CRES Paulo Freire está colaborando a la cimentación de nuestro estado mediante sus maestros que simultáneamente a la impartición de sus saberes, logran integrar mediante redes educativas, una geografía demasiado larga, pero no estrecha: la calidad de su gente está conformandoun nuevo Veracruz, despierto, transformado.
Los actores y autores del presente que están hoy con nosotros: son, repito, ustedes las maestras y los maestros que van a dirigir el pensamiento de los estudiantes por los cauces del conocimiento, el pensamiento crítico por supuesto, el que ha conducido a la humanidad consigo misma: esto es la globalización plena, al encuentro definitivo entre Occidente y Oriente que está siendo llevado a cabo en el siglo XXI precisamente mediante, por primera vez en la historia, de la auténtica educación universal: el conocimiento científico, la praxis colectiva, y su labor principal: la filosofía social, es decir, humanista… y también mediante la filosofía sin pensamientos: solo conciencia. ¡De la ciencia saltamos a la conciencia!
[1] Entrevista al Maestro Marcelo Ramírez Ramírez, “Hacia una refundación civilizatoria” (2026)
