viernes, agosto 19, 2022
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Plan neoliberal

En estos tiempos convulsos, de miedos excitados, entre encierros globales por epidemias globales, guerras preapocalípticas, recesiones y presiones inflacionarias, se configuran ya con claridad los dos proyectos de capitalismo: el definido por los mercados al que apela el neoliberalismo; o el definido por las necesidades de los gobernados donde el Estado tiene un papel activo de los procesos económicos.

El neoliberalismo, en sus foros de encuentro y definición del futuro –como el Foro Económico Mundial– han tratado durante años de cambiar la marca y re empaquetar una agenda identificada Nuevo Orden Mundial. En el reciente Foro Económico Mundial le llamaron el Gran Reinicio, eso fue lo que se les ocurrió.

Hay quien afirma que el objetivo final de la centralización total es borrar la idea misma de soberanías y de los mercados libres para permitir que un puñado de personas controle todos los aspectos del comercio y los negocios.

El concepto “gran reinicio” se mencionó por primera vez en 2014, Christine Lagarde dirigía el FMI. El tema de una eventual centralización global se empezó a ventilar abiertamente, deliberadamente.

El colapso crediticio internacional que comenzó en 2008 y continuó causando incertidumbre en los mercados durante años. Hubo voces que advirtieron que la élite financiera trataba de ralentizar la economía.

El planteamiento de Lagarde en el FEM coincidió con la idea que Klaus Schwab, el fundador del FEM, planteó sobre una cuarta revolución industrial y habla con entusiasmo de una verdadera “sociedad global”, un mundo en el que las personas recurren a la inteligencia artificial (IA) como un mejor medio de gobierno. Incluso sugirió que eventualmente las leyes serían dictadas por IA y que los tribunales estarían a cargo de robots.

Lagarde admitió que para que que eso suceda se precisaría de un periodo de deconstrucción económica en el que las personas y los gobiernos tendrán que optar por el sacrificio en aras de la estabilidad”. El Gran Reinicio es la acción o el caos, y la cuarta revolución industrial es el resultado previsto o el orden planificado. Es decir, es un nuevo orden creado a partir del caos por diseño.

Puesto así, el neoliberalismo globalista pretendería socavar y reconstituir por completo nuestra sociedad y forma de vida. No sería la primera vez que lo hiciera si nos atenemos a la experiencia chilena luego del golpe de Estado contra Salvador Allende en 1973, al que siguió la invasión de parvadas de economistas neoliberales de los conocidos como Chicago Boys. El Gran Reinicio apuntaría a la centralización económica mundial total.

Si bien hoy los bancos centrales nacionales son todos miembros del FMI y del Banco de Pagos Internacionales y se coordinan con esas instituciones, ahora se aspiraría a una gobernanza global y abierta de las finanzas, probablemente a través del FMI. Fuera máscaras diría alguien.

La idea fundacional misma del capitalismo, los mercados libres, se desecharía para permitir que un puñado de personas e instituciones no elegidas por los gobernados controlen todos los aspectos del comercio y los negocios.

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