- Cuna del artículo 123 Constitucional
- Antecedente directo de la Ley Federal del trabajo y previsión social.
- Se adelantó tres años a la Constitución de 1917.
Por Alejandro Ramírez
Este 1 de Mayo se conmemora en México el Día del Trabajo y la fiesta cívica se concentra en desfiles y arengas por mejores condiciones laborales.
Sin embargo, nadie, ningún gobernante ni actor político, recuerda – ¡ni sabe! – que fue Veracruz quién aporta a la historia de México la primera ley en esta materia, dando un salto gigantesco en la modernización y la sana y óptima regulación de las relaciones obrero-patronales.
En efecto.
Es en el estado de Veracruz en donde se crea la primera Ley del Trabajo de éste país.
Desde Soledad de Doblado, el día 19 de octubre de 1914 el General Cándido Aguilar, a la sazón Gobernador veracruzano, promulga la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz en defensa y beneficio de los trabajadores, y con la mejor intención de establecer reglas claras y equitativas en toda relación de patrones y empleados.
Hay que decirlo con toda claridad: la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz se adelantó asombrosamente a sus tiempos.
En su cuerpo, incluyó conceptos y disposiciones que aún hoy perduran, y que significaron un avance jurídico de incalculable valor por su visión a muy largo plazo y con evidentes signos de equidad y de justicia tanto para los obreros como para los patrones.
Fue una ley de avanzada.
Asombrosa.
Tan lo fue así, que sirvió de base para que tres años después, en la Constitución de 1917 se creara el artículo 123 constitucional en donde por primera vez se habla del trabajo y la previsión social en México.
En esencia, las aportaciones de la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz fueron:
a) estableció que la jornada laboral diaria no podía ser mayor a nueve horas. Hoy son ocho.
b) decretó un día de descanso obligatorio a la semana.
c) ordenó que en caso de enfermedad, los patrones debían cubrir los gastos de médico y medicinas al trabajador enfermo. Además, éste último debía seguir percibiendo su sueldo el tiempo que estuviera enfermo.
d) contempló la figura de los “accidentes de trabajo” en donde igualmente el patrón debía hacerse cargo de manera integral de la atención médica y salario de su empleado.
e) como no existía en aquel entonces (principios del siglo XX) ni el seguro social ni el issste ni nada de lo que hoy conocemos, la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz obligaba a que los patrones tuvieran en sus fábricas y centros de trabajo, un médico, una farmacia razonablemente surtida y personal de enfermería para la atención inmediata del trabajador enfermo o accidentado.
f) estableció que la jornada de trabajo nocturna debía pagarse por lo menos al doble del sueldo normal que se pagaba de día.
g) cuando los centros de trabajo estuvieran más de dos kilómetros de distancia del casco poblacional, debían contar con una escuela primaria para los hijos de los trabajadores.
h) visualizó la figura institucional equivalente a lo que hoy son las Juntas Locales y Federales del Trabajo para dirimir los conflictos entre obreros y patrones.
i) contempló también la aparición de los Inspectores del Trabajo cuya función sería exactamente la que hoy realizan en la actualidad: verificar las condiciones de trabajo en cada empresa, fábrica e industria en materia de seguridad, higiene, previsión, etc.
En suma, la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz fue tan increíblemente avanzada, que fue tomada como inspiración tres años después por los diputados del constituyente de Querétaro y crean el artículo 123 en la Constitución de 1917 que desde entonces se refiere al “Trabajo y la Previsión Social”.
Basta una leída a ambos textos, para darse cuenta que los disputados “copiaron y pegaron” los conceptos de la Ley del Trabajo del Estado de Veracruz, en el artículo 123 de la Constitución de 1917.
Idéntico caso se dio años después con la aparición de la Ley Federal del Trabajo.
Una aportación más del Estado de Veracruz y de los veracruzanos en lo particular, a la vida y la historia de México.
Por desconocimiento, por ignorancia de nuestros políticos, la grandeza histórica de Veracruz sigue padeciendo de una falta de difusión justa y merecida.
¡Rescatemos juntos el orgullo de ser veracruzanos!
¡Que viva Veracruz!
