Víctor León Diez
[…] los seres humanos están obligados a crear […] para que podamos descubrir los secretos de nosotros mismos y entender mejor a los que amamos…] el tiempo y lugar en el que vivimos y con un poco de suerte, dentro de cien años alguien sabrá que estuvimos aquí.
Barbe Nicole Cliquot-Posardin1
La cultura es la forma que unifica todas las dimensiones de la vida en una totalidad
Gyorgy Lukács₂
La cultura es un relato colectivo. Un proceso social, económico, histórico y político de significados múltiples donde, actualmente, los medios digitales de comunicación de masas desarrollan una función primordial en la creación, distribución y consumo de las diversas expresiones culturales.
En este relato colectivo, el estado y las leyes proveen a los ciudadanos la seguridad y el bienestar para el disfrute de los bienes y servicios culturales como un derecho social.
Para María Minera, crítica de arte e investigadora independiente, quien coordinó el programa Cultura de paz. La espiral de la resistencia, de la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión y políticas culturales₃: la agenda cultural del Estado se encuentra en el abandono y la cultura a través de la historia política del país ha sido vista más como un adorno que como un derecho. Contrasta la visión de Argel Gómez Concheiro, investigador y gestor cultural₄, para él los tiempos que corren son de una cultura democrática, solidaria y nacionalista, que reivindica lo popular y repudia el racismo, el clasismo y el machismo. Una cultura adversa a la meritocracia, el consumismo y el individualismo exacerbado y que favorece la vinculación comunitaria. Se pone por delante lo colectivo sobre lo individual, el interés público sobre lo privado. Y es también una política cultural que encuentra sus raíces en la historia del pueblo mexicano. Para éste investigador, en los pasados seis años se han transformado las políticas culturales. La orientación fundamental ha sido el sentido social, atender las necesidades de los más excluidos y convertir el impulso a la cultura en una de las principales herramientas de la transformación.
En Veracruz, después de treinta y siete años de vida, el Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) se transformó en Secretaría de Cultura (SECVER), un compromiso plasmado en el Programa Sectorial de Cultura publicado en la Gaceta Oficial el 5 de septiembre de 2019, que se cumplió el 12 de enero de 2024.
Con los gobiernos de Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares, la cultura veracruzana tuvo pérdidas enormes, como la sede en Xalapa del Hay Festival; el abandono de la infraestructura cultural en general y en particular la del IVEC; y la construcción del adefesio de la Torre Centro Veracruz, de más de veinte pisos en el centro histórico del puerto jarocho, violando la Ley del Patrimonio Cultural del Estado.
Ahora, el primer gobierno de Morena en Veracruz, que finaliza en unos días, hereda entre otras obras la Secretaría de Cultura y la infraestructura cultural rehabilitada de los diecisiete recintos a cargo del IVEC: dos teatros, Reforma en el puerto de Veracruz e Ignacio de la Llave en Xalapa; el Museo de Arte Contemporáneo; centros culturales, entre ellos los ubicados en inmuebles históricos del puerto de Veracruz; la Fototeca de Veracruz y El Ágora de la Ciudad de Xalapa.
Recordemos que en el estado existen otros seis teatros del siglo XIX a los que es importante darles mantenimiento, ubicados en Veracruz, Orizaba, Tlacotalpan, Córdoba, Huatusco y Chacaltianguis.
De acuerdo al último informe de gobierno, la población beneficiada con más de 14 mil acciones culturales entre presenciales y virtuales, realizadas por el estado y la federación, fue de más de tres millones, destacando: salas de lectura, ferias de libros -como la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil-, exposiciones, conversatorios, encuentros de gastronomía tradicional, el programa Tesoros Humanos Vivos₅, festivales -Festival Internacional Afrocaribeño-, cine, conciertos, teatro, danza, cursos, talleres y diplomados en gestión cultural.
Además, incremento del catálogo editorial digital e impreso y la creación de dos nuevos recintos culturales: el Centro Cultural del Sotavento, en Tlacotalpan; y la Casa Museo Guillermo Landa, en Huatusco; la construcción de dos hornos en las comunidades alfareras de Aguasuelos, Naolinco y Blanca Espuma, Alto Lucero; y la apertura de mercados, dentro y fuera de Veracruz, para la producción artesanal, entre otras actividades. Y una inversión de más de 46 millones de pesos para la rehabilitación de la infraestructura cultural de la Secretaria de Cultura.
El programa de Casas de la Cultura, que tiende nexos operativos entre los municipios del estado y la federación y que estuvo en el abandono, fue recuperado durante la gestión de la arquitecta Silvia Alejandre Prado, directora del IVEC y actual secretaria de cultura. Se fundaron diez casas de cultura que se sumaron a las 113 existentes en 2019, de acuerdo al programa sectorial de cultura. Las casas de cultura son un pilar fundamental para las comunidades, donde las actividades artísticas y de esparcimiento creativo fortalecen las culturas regionales y la consciencia por una cultura de paz y armonía social.
Un requisito para poner de moda las tradiciones, costumbres, valores y riqueza ecoturística de Veracruz, uno de los anhelos de la próxima gobernadora Roció Nahle García, es que cada municipio cuente con una casa de cultura o centro cultural y una biblioteca con una sala audiovisual con conexión a internet y material para la población con capacidades diferentes. Actualmente, de los 212 municipios de Veracruz sólo 123 cuentan con una casa de cultura. Se requiere un programa estatal de apoyo a los municipios, complementario al de la federación, para la fundación de casas de cultura. De las 606 bibliotecas en el estado 87 -la mayoría de la Universidad Veracruzana- se encuentran en las grandes ciudades y las 519 restantes -pertenecientes a la Red Nacional de Bibliotecas- están esparcidas por el territorio veracruzano y tienen acervos e instalaciones desactualizadas.
Para posicionar a Veracruz en la cultura global contemporánea es indispensable mirar como iguales a las demás culturas en la diversidad estatal. En la reforma al artículo segundo de la Constitución federal sobre derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, se reconocen los derechos de las mujeres indígenas y afromexicanas a participar de forma sustantiva en las decisiones de sus comunidades, un tema importante por la raigambre patriarcal de los usos y costumbres. Ante esta diversidad de culturas lo pertinente sería denominar a la Secretaría de Cultura con una figura más inclusiva: Secretaría de las Culturas Veracruzanas, y crear el Centro de Documentación, Investigación, Enseñanza y Difusión de la Música Veracruzana.
La cultura de paz es un concepto un tanto abstracto ante los reclamos de las madres, padres, hermanas, hermanos, hijos e hijas de las y los ciudadanos que han vivido las diversas expresiones de violencia, no sólo del sistema de impartición de justicia, que con la reforma al Poder Judicial esperamos se humanice, sino por quienes se dedican a la delincuencia per se y por los agentes de la seguridad pública. Lo sucedido en Totalco es un caso entre muchos otros.
Dos sectores se encuentran al margen de los derechos culturales, que incide en conductas alienadas y de violencia: las ciudadanas y ciudadanos que trabajan en las fuerzas policiacas estatales y municipales, y la población que vive en los 18 Centros de Reinserción Social. Es necesario incorporar, a las áreas educativas y deportivas en los reclusorios, actividades culturales -teatro, danza, música, talleres de pintura, escritura y literatura- de igual manera para las corporaciones policiacas en activo y en los programas de las academias de policía; la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública lo contempla pero no se aplica. Esto humanizaría los programas de reinserción social y el actuar con educación y consciencia, respeto por la vida, equidad, honestidad, empatía y compasión de mujeres y hombres policías, contribuyendo a una verdadera cultura de paz, donde la corrupción y el abuso de poder sean conductas erradicadas.
En cuanto a cultura ambiental Veracruz tiene rezagos que atender. Un ejemplo es la prevención y la remediación de la contaminación ambiental de tierras y mantos acuíferos relacionados con las actividades de la industria petrolera, el Fondo Mexicano del Petróleo destina recursos para ello. Derrames de petróleo, como el de Ojital Viejo en Papantla, entre muchos otros, no se atienden con la emergencia que requieren, afectando seriamente la salud de pobladores, animales y entorno natural. La ingeniera Roció Nahle, especializada en petroquímica sabe de esto y como próxima gobernadora tiene en sus manos darle solución mandando obedeciendo: Artículo octavo del capítulo segundo de los Derechos Humanos de la Constitución Política del Estado: Los habitantes del Estado tienen derecho a vivir y crecer en un ambiente saludable, ecológicamente equilibrado y sustentable, para su bienestar y desarrollo humano. Las autoridades desarrollarán planes y programas destinados a la preservación, aprovechamiento racional y mejoramiento de los recursos naturales, la flora y la fauna- biodiversidad- existentes en su territorio, así como para la prevención y combate a la contaminación ambiental. Así mismo realizarán acciones de prevención, adaptación y mitigación frente a los efectos del cambio climático.
Es importante observar la experiencia de una ciudad tan compleja como la Ciudad de México, con una población tres veces mayor a la del estado de Veracruz, que bajo la batuta de la próxima presidenta de la república, implementó con éxito programas y acciones democráticas como la creación de cientos de espacios culturales comunitarios, los PILARES₆ y las UTOPIAS₇, e implementó acciones de carácter ambiental saneando ríos y recuperando espacios para la recreación y esparcimiento, programas que han fortalecido la identidad y los vínculos sociales, promoviendo una cultura de paz, incentivando la creatividad y dando trabajo a promotores y artistas de las propias localidades.
En todas las ciudades del estado existen espacios abandonados o subutilizados. En Xalapa, por ejemplo, hay varios foros al aire libre en estas condiciones, como en los parques Los Tecajetes, Bicentenario, Los Berros, y el predio que ocupó la antigua fábrica textil en el barrio de San Bruno, entre otros.
₁La viuda de Clicquot, biografía escrita por Tilar J. Mazzeo / Película de Thomas Napper 2023.
₂Historiador, filósofo marxista y crítico literario/ Budapest, Hungría 1885-1971.
₃ Políticas culturales en TVUNAM, 9 de septiembre 2024.
₄La cultura en México. Presente y Porvenir/ La Jornada Semanal 9 de junio 2024.
₅Programa de la UNESCO, que tiene su origen en 1950 en Japón, para reconocer a mujeres y hombres adultos mayores cuyos conocimientos y saberes tradicionales sean referentes de la identidad y valores de sus comunidades.
₆ Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes, un programa público de centros comunitarios que ofrecen actividades culturales, deportivas y educativas de manera gratuita, enfocándose especialmente en zonas de alta marginación. Premiado en 2021 por la UNESCO.
₇Unidades de Transformación y Organización para la Inclusión y Armonía Social. Proyecto impulsado por Clara Brugada en Iztapalapa, que ofrece actividades culturales, educativas, recreativas y deportivas gratuitas. Algunas Utopías cuentan con planetarios, observatorios, skateparks y albercas. El objetivo es que los ciudadanos puedan acceder a servicios esenciales como vivienda, trabajo, salud, educación y cultura en un radio de 15 minutos a pie o en bicicleta.




