Javier H Garcés
Xalapa, Veracruz, México 21 de mayo de 2026
Aunque la radiestesia no es ninguna ciencia exacta, o cuenta con estudios de orden “científico”, sí es una práctica antigua que se versa en la habilidad de ciertos seres humanos que perciben energías, radiaciones o vibraciones. La utilización del péndulo, las varillas u horquillas juegan un papel importante en la búsqueda de agua subterránea, minerales preciosos, objetos perdidos y demás. El péndulo lo relacionan con la salud humana, específicamente las emociones. Muchos utilizan la radiestesia como herramienta espiritual e intuitiva. Los científicos actuales la descartan como medio fiable al no tener pruebas o resultados que demuestren en condiciones controladas que sí se alcanza una comprobación a lo planteado.
Lo que sí es cierto es que se utiliza en la búsqueda de agua. Los zahories han existido por años, practican la búsqueda y encuentro del agua subterránea. Muchos testimonios aseguran que sí tienen razón para declarar éxito.
¿En qué se basan? Usan varas (tradicionalmente de avellano) o varillas metálicas en forma de L que se cruzan o mueven al supuestamente detectar agua subterránea.
USGS (Servicio Geológico de Estados Unidos): Han declarado históricamente que el éxito de los zahoríes se debe a que en muchas áreas el agua es omnipresente bajo tierra, por lo que es casi imposible no «acertar» al excavar un pozo. Rogelio Meléndez (Ilustre Colegio Oficial de Geólogos): Advierte que las teorías de los zahoríes «no tienen base científica» y que sus aciertos son cuestión de «casualidad» o «autoengaño» debido al efecto ideo motor. Nahúm Méndez (Geólogo y divulgador): Explica que el método se basa en creencias sobre «ríos subterráneos» que no corresponden a la realidad geológica del movimiento del agua en el subsuelo. Consenso académico y científico: Diversas fuentes bibliográficas y estudios controlados (como los de Afonso y Gilbert) clasifican la radiestesia como pseudociencia porque sus resultados no superan a los del azar en pruebas de doble ciego. (U.S. Geological Survey, 1977).
A esto del “doble ciego” y los mecanismos “sagrados” de las verdades “verdaderas” de la ciencia actual sale a colación una intervención de un ser humano con gran conocimiento y sabiduría, el Sadhguru (Jaggi Vasudev). Sin parafrasearlo, solo recordando la enseñanza planteo la interacción entre dos personas en una noche de luna: los dos podían ver la luna mas no la ciudad de Bombay, India ya que, la geografía del lugar lo impedía, el Gurú le preguntó al amigo, “¿puedes ver la luna? “Sí”, respondió, “¿puedes ver la ciudad de Bombay? “no”, aseguró. “entonces Bombay no existe, no lo puedes ver, en cambio la luna que parece estar cerca sí existe. No todo lo que ves existe y no todo lo que no ves no existe. Y así.
Según iniciados, iniciadas y practicantes de la radiestesia el cuerpo humano actúa como una suerte de antena sensible capaz de percibir vibraciones del lugar. Sea con una vara o péndulo, mismos que no tienen poder por sí mismos. Funciona, sostienen como “… una extensión del sistema nervioso de la persona que lo sostiene”.
Aunque este procedimiento suele explicarse como el “efecto ideo motor”, mismo que se da cuando una persona realiza “movimientos muy pequeños e inconscientes sin darse cuenta”, tal es el caso del péndulo, puesto que aquella persona que lo sostiene podría provocar un movimiento no planeado o inconsciente.
“Así, la respuesta que parece venir del objeto podría estar relacionada con expectativas, creencias o deseos internos de la persona”.
El científico Jacobo Grinberg se refiere así:
“…Verne L. Cameron, relacionado con la radiónica y la búsqueda de agua. Cameron aprendió el uso de alambres radioestásicos/radiestésicos para localizar depósitos acuíferos, y que a partir de eso desarrolló interés por fenómenos energéticos sutiles, auras y energías radiónicas. (La Tribu”, Retorno a la luz)
En todo caso, los zahoríes son los radiestesistas, se les atribuye la capacidad de descubrir lo oculto, en especial el agua subterránea.
Encontré textos sobre Grinberg y el mundo chamánico que mencionan directamente a los zahoríes, describiéndolos como personas que afirman detectar corrientes de agua, vetas minerales, líneas o lagos subterráneos mediante varillas o instrumentos”. Aunque no es una cita textual de Grinberg, sí se señala la conexión personal con el simbolismo de la radiestesia con lo personal o espiritual al indagar sobre dudas o la toma de conciencia de lo interno y humano.
El tema de la salud con el uso del péndulo para el diagnóstico y uso terapéutico de dolencias humanasse ha visto como práctica complementaria de reflexión al tener un sentido subjetivo para aquellos que sí creen en ello. Nadie la recomienda como el único medio de diagnóstico, terapia y prognosis, ni mucho menos un substituto de la tecnología actual en las imágenes y tomografías a color en alta resolución del interior del cuerpo.
Somos creadores de nuestra realidad, nos podemos sanar al darnos o declararnos sanos.
“La radiestesia ocupa un lugar interesante entre la tradición popular, la espiritualidad y la psicología de la percepción. Su permanencia a lo largo del tiempo muestra la necesidad humana de buscar señales, orientación y sentido más allá de lo visible. Aunque la ciencia no respalda sus supuestas capacidades como método objetivo, la radiestesia sigue siendo significativa para quienes la practican como una forma de intuición, meditación o autoconocimiento”. (cita)
Con todo y todo, la radiestesia es una práctica, la cual combina creencia, sensibilidad y cultura. No es un substituto de la ciencia médica comprobada y aceptada por la ciencia actual. De igual manera, no se la puede ignorar, especialmente su historia y simbolismo. El estudio de la mente, el cuerpo, la fe, la interpretación de una realidad personal, es, en todo caso un deseo humano por comprender el mundo en el propósito de encontrar respuestas en lo que no siempre es visible frente a nuestros ojos.
La radiestesia se define como la cualidad humana para percibir vibraciones o radiaciones, se considera una extensión de la sensibilidad corporal o humana. Las herramientas más utilizadas son las varillas en forma de “L” o “Y” para buscar aguas o cuerpos de agua subterráneos. Al igual que el péndulo, muchas veces cargados con mercurio líquido.
Recuerdo con gran cariño la primera clase en la carrera de Naturopatía, el Dr. Jorge Martínez Ruiz se refirió con mucho respeto a la radiestesia, nos dijo que algunos naturópatas usaban esta herramienta a nivel “energético”, que se debía tener una disposición intuitiva para valorar y orientar al consultante. “No todos o todas la utilizan” -aseguró. Se refirió al campo de las terapias “bioenergéticas y complementarias” donde hay que creer en lo que se hace, “…lo esotérico no lo es todo, la naturopatía clínica se basa en la nutrición. hábitos, ejercicios, manejo del estrés, la naturopatía busca tratar a la persona de forma integrativa, atender causas de fondo no solo síntomas o señales, la aplicación de decenas de terapias que iremos aprendiendo con el correr de los 8 semestres que nos esperan…”, dijo Jorge; textualmente, cito de mis apuntes de clase.
Referencias
1. U.S. Geological Survey. (1977). Water dowsing. General Interest Publication.
2. Shin, Y. K., Choe, S., & Kwon, O-S. (2023). “Strong evidence for ideomotor theory: Unwilled manifestation of the conceptual attribute in movement control.” Frontiers in Psychology, 14, 1066839.
3. Grinberg-Zylberbaum, Jacobo. Retorno a la luz. Sección “La tribu”.
Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía.
