Coatzacoalcos, Ver.- La joven Noriko Dallana Quezada Ruiz falleció este sábado luego de estar más de 24 horas en terapia intensiva. Su madre pidió que la Fiscalía General del Estado (FGE) acelere las investigaciones, ya que los dos sospechosos de la agresión lograron huir, los cuales fueron identificados como Gregorio “N” y Sebastián “N”, exnovio y novio actual de la víctima, respectivamente.
Cabe recordar que la pasante de Enfermería fue atacada a balazos cuando iba a ingresar a su guardia en el Hospital General de Zona 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde realizaba sus prácticas profesionales. Resultó con una lesión en la cabeza que le provocó la muerte cerebral y este sábado al mediodía dejó de existir.
Lissett Ruiz Granados, madre de la joven dio a conocer que los testigos señalan que su hija estaba esperando entrar al turno, afuera de la farmacia del IMSS, pues llegaba muy temprano para encontrar estacionamiento, ya que apenas había empezado a manejar.
Añadió que entre ellos, algunos compañeros de la escuela y algunos trabajadores titulares, vieron cómo la joven platicó con quien era su novio, de nombre Sebastián y después llegó el exnovio, identificado como Gregorio.
Aunque las versiones no son claras de quien de los dos jóvenes disparó, al novio y al exnovio los vieron con la joven casi al momento de la agresión, por lo que se pidió a la Fiscalía la localización de los dos jóvenes para que declaren, pero no los han localizado.
Detalló que ya fueron a las casas de los dos varones y no se les encontró y sus familias no les han querido dar detalles.
La familia de la joven refirió que Gregorio “N” fue hasta hace un año y medio novio de Dallana y la relación terminó porque presentaba todos los signos de violencia, pues era posesivo, no la dejaba ponerse ciertas prendas de ropa ni la dejaba platicar con sus compañeros y ejercía chantaje emocional, pues en una ocasión intentó quitarse la vida para hacer que ella regresara con él.
La mamá de Noriko refirió que ella presentó una queja ante la dirección de la escuela por acoso y malos tratos, ya que Gregorio era su compañero, pero la institución no procedió con la denuncia porque la jefa de carrera era amiga de la familia del joven.
Jorge Brayan Quezada Ruiz, hermano de la fallecida, comentó que desde hace un año y medio la venía acosando, incluso durante sus prácticas profesionales también se dieron algunos casos de violencia que fueron reportados a la institución de salud, aunque tampoco avanzó el tema, ya que la familia del presunto agresor trabaja en el IMSS.
Noriko Dallana estaba a punto de terminar su pasantía y estaba buscando colocarse en el Valentín Gómez Farías, lejos de su agresor, quien sólo fue cambiado de lugar de trabajo en el IMSS de Minatitlán.
Sus familiares indicaron que ahora tenía que ir en carro al trabajo ya que Gregorio “N” la interceptaba en las paradas de camiones y hasta le tenía intervenido el teléfono para saber todos sus movimientos.
Las mismas compañeras de pasantía le dieron información a la familia del acoso que vivía la joven en el trabajo, de lo cual todos estaban enterados, pero minimizaban la situación, además de que el joven Gregorio “N” tiene a toda su familia trabajando en esa institución.
Previo a la agresión de Noriko, Gregorio “N” escribió en sus redes sociales: “Cada persona le llegaba la hora de su muerte”, las capturas de pantalla ya se las hicieron llegar a la familia, junto con otros datos de relevancia para la investigación, aunque la mayoría de los testigos no quieren declarar por temor a represalias dentro del IMSS.
Cabe mencionar que el hermano de Noriko se entrevistó con la gobernadora electa Rocío Nahle García, a quien le pidió apoyo para agilizar las investigaciones del feminicidio, ya que señalaron que van muy lentas.
Por su parte, la extitular de Sener expuso que espera toda la información que enviará la familia y se entrevistará con la fiscal Verónica Hernández para que investigue y castigue al responsable de este feminicidio.






