La entrega de concesiones de agua para empresas fraccionadoras, aunado al “mercado irregular” de venta entre particulares ocasiona un impacto negativo en el acceso al vital líquido en ciudades del estado de Veracruz, señaló la docente del Centro de Investigaciones Tropicales de la Universidad Veracruzana (Citro-UV), Beatriz Torres Beristain.
En entrevista, consideró que uno de los principales problemas es que se entregan concesiones sin tener en cuenta la disponibilidad de agua ni los asentamientos urbanos que ya existen.
“Hay un mercado irregular de concesiones, hay gente que tiene una y la vende a otro particular, a veces incluso sin pasar por Conagua, es un mercado de agua irregular”.
La especialista señaló que aunque los municipios tienen atribuciones que no quieren usar porque si bien el agua es un tema federal, ellos podrían argumentar que no hay disponibilidad y entonces no otorgar los permisos para los fraccionadores.
“Los ayuntamientos que son los encargados de otorgar los permisos deberían entregarlos solo si están respaldados con estudios de factibilidad que garanticen la disponibilidad y tratamiento de estas aguas”.
Además, señaló que es urgente revisar si los nuevos fraccionamientos están cumpliendo con la norma que los obliga a tener captación de lluvia.
Ejemplificó el caso de Xalapa, en donde 58 por ciento del agua que se consume viene de la cuenca del río Huitzilapan, 38 por ciento del Pixquiac y 4 por ciento de los manantiales de El Castillo, a pesar de que existen muchos manantiales que no son utilizados y acaban uniéndose con el agua residual.






