miércoles, julio 6, 2022
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La Faena | De camarillas, vividores y el nuevo “hijo desobediente”

La reforma del 11 de marzo del 2021 al Código Penal del Estado de Veracruz, en materia de extorsión, robo, despojo, ultrajes a la autoridad, contra las instituciones de seguridad pública y contra la seguridad de la comunidad contiene en efecto aristas cuestionables, sobre todo por la forma en que ha sido aplicada, con o sin razón, indistintamente a ciudadanos de a pie y a miembros de la llamada clase política.

La oposición política la vio inicialmente como la implantación del método del garrote y la zanahoria pues al aplicarse como medio de cooptación o castigo, según conviniera, el PAN y el PRD, principalmente, pronto se vieron salpicados por una disyuntiva riesgosa. Obligados por las circunstancias, etiquetaban de presos políticos a miembros de sus camarillas detenidos en ese contexto y aunque gozaran de negativa fama pública y con históricas acusaciones que van desde homicidio, asociación delictuosa, fraude, abuso de autoridad, secuestro y violencia intrafamiliar. 

Así, en tanto el PAN-PRD-PRI y hasta Morena se batían en el lodo de sus propios errores, Ricardo Monreal y Dante Delgado, permanecían agazapados y desentendidos a esa contienda entre las cuadrillas de oposición y el gobierno del estado.

Mientras, en Morena comenzó a calentarse la carrera presidencial. La posibilidad de Monreal es cada vez menor y el ex priísta a diario más ajeno a las preferencias del morenismo. Delgado Rannauro, con su consabida y opaca agenda personal –y sobre todo con las puertas cerradas en Morena por su veleidosa alianza con el PAN y el PRD en recientes procesos electorales– ya no le puede “vender” su membresía y supuesto capital político a Claudia Sheinbaum o a Marcelo Ebrard, optó, como siempre lo ha hecho, por buscar acomodo con alguien que tuviera un plan alternativo.

Monreal ya fuera de cualquier posibilidad de candidatura presidencial comienza –como Felipe Calderón con Vicente Fox– a jugarle a López Obrador al “hijo desobediente”, y por ello arranca una campaña personal en la que eligió cuidadosamente el escenario veracruzano, donde sabía que sus principales acciones tendrían repercusión nacional y afectarían al mismo mandatario tabasqueño.

Primero porque Veracruz es uno de los más importantes bastiones del morenismo lopezobradorista; segundo , el notorio e irreductible aprecio presidencial al gobernador Cuitláhuac García de quien ha dicho es de los mejores gobernadores que ha tenido el estado; tercero, a la anémica habilidad de los encargados de la operación política, Cisneros y Cazarín, cuyas acciones han permitido la presencia de puntos débiles en la estructura política; y cuarto, la resistencia electorera, ciertamente menguada pero aún sostenida por ingentes cantidades de dinero del clan de los Yunes panistas. 

Aquí es donde se encuentra explicación a la alianza de Monreal con Dante Delgado, pues el ahijado de Fernando Gutiérrez Barrios afirma que los Yunes se la deben y que pondrán millones de dólares para la hipotética campaña monrealista. Puede ser que los Yunes sí le deban algo al cordobés pues basta recordar la vergonzosa y servil actitud que mostró cuando en la pasada elección gubernamental, el déspota del MC levantó la mano del vástago de Miguel Ángel Yunes Linares, quien en su momento no solo lo encarceló sino se encargó de exhibirlo públicamente como un delincuente que rapiñó el dinero público durante aquel mandato 1988-1992.

Así pues, la ley de ultrajes a la autoridad recobró una súbita notoriedad cuando los senadores de Morena y MC, Ricardo Monreal y Dante Delgado, la retomaron nueve meses después de su aprobación y la cuestionaron tras la aprehensión, acusado de homicidio, del exalcalde de Nautla y diputado federal, José Manuel “N”, quien se desempeñaba como secretario técnico de la Jucopo senatorial que preside el zacatecano. Antes de Monreal, la norma jurídica ha sido cuestionada en distintos foros por sus implicaciones en cuanto a la discrecionalidad con que puede en un momento dado, determinar cualquier nivel de culpabilidad a quien sea con base en la lógica que le dio origen.

Como es usual, hasta que un integrante de las camarillas de vividores de la política fue afectado y se planeó estratégicamente el tour del hijo desobediente, los representantes de la Nación se dieron cuenta de que en el penal de Pacho hay algunas personas detenidas injustamente bajo dicha ley. Mientras que el hijo desobediente ya tiene de dónde colgarse para incluso hablar de que no se irá de Morena si no le favorece en sus aspiraciones presidenciales, Dante Delgado ya encontró dónde acomodarse para seguir sacando raja política y económica, como lo viene haciendo desde que descubrió que su pasión es el servicio a la ciudadanía.

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