jueves, julio 7, 2022
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Breves reflexiones | La necesidad urgente de una política cultural a largo plazo para Veracruz

Por: Dr. © Miguel Salvador Rodríguez Azueta, Presidente de FUNDACROVER A.C.

Plantear estrategias para estructurar y poner en marcha programas estatales y municipales de desarrollo cultural a corto plazo (dos y tres años) es una falacia.
En el presente siglo la celeridad de los cambios habla por sí sola. Creer que podemos planear a dos o tres años es algo demagógico, pues nuestra necesidad es a mediano y largo plazo.

Basándome en la Ley para el Desarrollo Cultural de Veracruz de Ignacio de la Llave, me propongo replantear a los candidatos de los municipios históricamente jarochos un escenario real y acciones impostergables; desechar políticas culturales limitadas, a una que cubra expectativas a mediano y largo plazo con el fin de proteger nuestra identidad.

Estimados candidatos (as) ustedes fueron testigos de los resultados de los festejos de los 500 años, un evento que debió ser un acto de reflexión y de unión para nuestra identidad histórica como “jarochos” paso casi inadvertido.

Por motivos de espacio y considerando su valioso tiempo no pienso extenderme, solo ocupare estas líneas para vaticinar que de continuar sin atender nuestra riqueza identitaria y cultural, corremos el riesgo de perderlo todo.

El crecimiento demográfico con nuevas colonias y fraccionamientos sin una conciencia y orgullo jarocho es ya una realidad.

En menos de dos años requerimos de un replanteamiento histórico, considerando muy seriamente nuestra aportación en la historia nacional, la consolidación de identidad y cómo conservarla, entre otras acciones.

2021, 2022, 2023, 2025 y 2026

Como bien sabemos, en el año 2014 se conmemoraron los 100 años de la intervención americana a Veracruz, la cual fue absorbida por el gobierno federal dejando a la población fuera del marco de dicho evento; caso semejante el de 2019 del cual todos fuimos testigos, ahora estamos a nada del 7 de julio de 2021 cuando ”la jarochada” sitio la ciudad de Veracruz impidiendo la salida del ultimo Virrey y dando paso a los “Tratados de Córdoba”, en el 2022 la declaración de la república, en el 2023 serán los 500 años del escudo de armas de Veracruz y Medellín, 2025 la salida de las tropas españolas de la fortaleza de San Juan de Ulúa y 2026 los 200 años de la Heroica Veracruz, por solo enumerar algunas efemérides.

Soy de la idea de que las organizaciones culturales debemos poner manos a la obra desde este momento para evitar que se vuelvan a cumplir los siguientes vaticinios ya anunciados. Uno, que la organización de los eventos sea hecho por gente ajena a nuestra identidad o que en su defecto no sean difundidas y apoyadas por las instancias gubernamentales, en ambos casos pierde el municipio y sus habitantes.

Estoy seguro que no es necesario pagar a expertos internacionales para que nos hablen de los cuatro principios de las políticas culturales, todo responsable de la cultura está de acuerdo en que los valores estratégicos, la identidad, los efectos positivos y la preservación del patrimonio son los pilares fundamentales para desarrollar un plan viable y sostenible.

Conforme a estos principios, estoy convencido que Veracruz y su zona de influencia posee una riqueza cultural vasta que se debe traducir en desarrollo integral para sus habitantes. En lo particular, al hablar del caso del municipio de Veracruz y su zona de influencia – la zona jarocha -, me permito hacer mención que el plan de acción que se desea debe tener en cuenta la diversidad cultural y la realidad social que presenta.

De esta manera, como bien señala el experto Josep Burcet: “La política cultural deberá facilitar las transformaciones y potenciar la capacidad de la población”.
Por este motivo, soy de la opinión que mientras los responsables culturales no logremos un acuerdo sobre la necesidad de apoyar proyectos culturales a largo plazo y logremos compromisos conjuntos, nuestras acciones serán como relámpagos que más que iluminan ciegan.

Primero que nada, debemos estar abiertos a la novedad, nuestra capacidad de adaptación debe desarrollarse, debemos recordar que la mayoría de los gestores culturales pertenecemos a otro siglo y que en este las transformaciones se dan con mayor fuerza y prontitud.

Estimados amigos, el conocimiento sobre la historia de la ciudad, la identidad y las tradiciones se van circunscribiendo a un sector cada vez más reducido, lo que contrasta con el enorme potencial cultural que puede estar desperdiciándose, por no poner atención a los sectores de una sociedad que nos está rebasando.

Tenemos la oportunidad hoy de replantear escenarios, contamos con autoridades, gestores y grupos culturales muy valiosos, personas con amplia experiencia y sobre todo la energía y el interés por conservar nuestra esencia que nos distingue como jarochos.

Aunado a lo anterior, contamos con la facultad que nos brinda la normatividad, las facultades que la misma Ley de Desarrollo Cultural nos brinda para establecer el Programa Municipal para el Desarrollo Cultural, es un buen principio.

Es el momento de actuar, el municipio de Veracruz tiene el deber y la obligación de guiar a los municipios hermanos en esta titánica labor.
Insisto; tenemos un compromiso a 6 años, en los podemos utilizar las grandes conmemoraciones de eventos históricos de nuestro municipio para fortalecer nuestra identidad.

Espero que en estas elecciones el tema cultural no quede al margen de la agenda de todos los candidatos, que no se llegue a la simulación de Foros Culturales organizados de tal manera que sólo sean encuentros de adhesión a tal o cual candidato, ofendiendo a un buen número de artistas que hoy en día están desilusionados.

Lo que nos lleva nuevamente a remar en solitario, cronistas, artistas y gestores culturales deben de multiplicar sus conocimientos, ser difusores del mismo, para que esta nueva generación se sienta identificada y comprometida con su labor.

La Pandemia no vino a demostrar que las herramientas tecnológicas son muy importantes para el desarrollo de esta labor, he aquí donde la palabra novedad cobra vigencia.

La tarea es ardua, pero las herramientas y la materia prima son de primera calidad, debemos retomar ideas, aceptar novedades, comprometernos con el trabajo en equipo, convenciéndonos que la diversidad cultural no es un obstáculo sino, por el contrario, sabiéndola utilizar es un aliada poderosa, pues al final, el objetivo es esta nueva generación -“Y”- , que no sólo tenga acceso al conocimiento de la historia de su ciudad sino que construya mecanismos propios de identidad que provoquen efectos positivos en la comunidad, y no solo hablo de la cultura sino en el renglón económico y social.

El Estado de Veracruz, hoy más que nunca requiere con urgencia más atención a la cultura.

Hca. Veracruz, diciembre de 2021