domingo, mayo 29, 2022
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Oportunos

En Europa se extienden las manifestaciones de descontento por las medidas de aislamiento. Ahora sí de todas las tribus sociales, no solo energúmenos neonazis. Esto, muy probablemente porque los gobiernos de varias democracias europeas se han tornado sorprendentemente autoritarios durante la pandemia en materia de imponer el aislamiento social, alterando por completo la vida y la percepción de las cosas en el respetable planetario.

Ahora que la variante ómicron del virus parece ser bastante menos letal que la anterior delta y que buena parte del infelizaje europeo empieza a relajarse y desmontar el miedo porque ya se ha vacunado (gracias al acaparamiento hecho por sus gobiernos), un oportuno estudio de la Universidad Estatal Rutgers de Nueva Jersey, Estados Unidos, detectó diminutas partículas en el aire que contienen ARN del SARS-CoV-2, tanto dentro como fuera de las habitaciones en las que las personas infectadas se autoaislaban en casa. Concluyen que los contagios de covid-19 son posibles fuera de los cuartos de aislamiento. Por lo tanto, sentencian rotundos que es necesaria la filtración del aire, la ventilación o mejores cubrebocas para prevenir los contagios dentro del hogar. “El riesgo de infección por gotas respiratorias de mayor tamaño que se depositan rápidamente en las superficies, normalmente a menos de dos metros de la fuente, puede reducirse mediante el lavado de manos, el distanciamiento social y las mascarillas, pero las diminutas partículas respiratorias que permanecen suspendidas en el aire durante horas requieren la filtración del aire, la ventilación o mejores cubrebocas para su prevención”, explica el autor principal del estudio, Howard Kipen.

O sea, lo mismo pero esta vez “in doors”. Parece chunga, aunque habrá que aceptar que es una feliz noticia para los desarrolladores de productos farmacéuticos y sanitarios.

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