Aumentan las inundaciones en todo el planeta y las muertes que provoca
octubre 13, 2021 | Fernando Inés Carmona

Orizaba, Ver.- En un año el cambio climático provocó un incremento de hasta 23 por ciento en inundaciones en todo el planeta, lo que a la vez significó un aumento en el número de fallecidos por las anegaciones; los recientes desbordamientos en alcaldías de la ciudad de México y en municipios del estado de Hidalgo son la muestra de que lo peor está por venir.

En su informe, "2021 State of climate services. Water", Estado de los servicios climáticos, con fecha 8 de octubre, la agrupación agua.org.mx presenta un análisis a nivel mundial y regional sobre los fenómenos y desastres asociados al agua, particularmente las inundaciones y sequías; el informe confirma que este tipo de amenazas y desastres han aumentado considerablemente en los últimos 20 años.

Aclara que "cuando se habla de una amenaza se hace referencia a una situación grave o extrema como una inundación, una tormenta, una ola de frío o de calor, que se produce de forma natural en cualquier lugar del planeta; mientras que un desastre se desarrolla cuando una situación cumple al menos uno de los siguientes criterios: se ha notificado diez o más personas muertas; 100 o más personas afectadas; declaración de estado de emergencia y/ o, solicitud de asistencia internacional".

A nivel mundial, las inundaciones "constituyeron el 44 % de las causas de desastres entre 2000 y 2019, lo que afectó a mil 600 millones de personas. Este tipo de desastres ha incrementado en un 134 % en comparación con las dos décadas anteriores. Por su parte, en 2020 hubo un 23 % más de inundaciones y un 18 % más muertes por este fenómeno que el promedio anual, 163 eventos al año y 5 mil 233 muertes".

Dicho aumento en las catástrofes es resultado de la conjunción del impacto del cambio climático y factores sociales, económicos y ambientales en las distintas regiones del mundo, como el crecimiento poblacional, la urbanización y la deforestación.

En México, por ejemplo, de acuerdo con el Centro de Estudios Demográficos Urbanos y Ambientales en el 2019, "la recurrencia de las inundaciones, principalmente en las últimas décadas, involucra dos elementos fundamentales: las precipitaciones pluviales más intensas y una mayor vulnerabilidad –grado en el que un sistema es susceptible e incapaz de hacer frente a los efectos adversos, daños o perjuicios causados por un fenómeno–".

En este sentido, las áreas deforestadas o urbanizadas representan factores que conducen al deterioro de las cuencas hidrográficas y al aumento de la vulnerabilidad ante lluvias intensas; al presentarse lluvias torrenciales, cada vez más frecuentes por el cambio climático, como las que se presentaron en agosto y septiembre, la capacidad del sistema de desagüe en las ciudades puede verse sobrepasado y en combinación con la vulnerabilidad de los asentamientos, se generan grandes inundaciones que afectan a comunidades enteras, daños a la infraestructura, al patrimonio de las personas, y costos en vidas humanas, como lo sucedido recientemente en alcaldías de la Ciudad de México y en Tula, Hidalgo.

Ante escenarios de cambio climático se reconoce que es indispensable adoptar medidas integrales para la atención de las inundaciones, lo cual no sólo implica contemplar aspectos estructurales ingenieriles, sino de esfuerzos para garantizar la adaptabilidad de las ciudades, promover esquemas de ocupación del suelo acorde a la vocación del territorio, considerar las funciones de los ecosistemas, una infraestructura urbana resiliente y que el manejo del agua, ya sea superficial, subterránea, aguas pluviales o residuales, se gestionen bajo una visión integral del ciclo hidrológico.

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