Nueva Ley de Educación hará posible una formación integral y acorde a capacidades
julio 20, 2021 | Norma Trujillo Báez

Una educación autopoiética (escuela de elaboración-producción) es el reto actual, afirma Atanasio García Durán, quien considera que la educación debe ser integral y de acuerdo con las capacidades del alumno, de sus habilidades, sus aspiraciones, sus deseos, sus gustos y su contexto, "lo que nos llevaría a esa visión de la nueva escuela mexicana por la que empieza a transitar la educación en el país", y que él ha experimentado una educación productiva desde sus inicios como profesor en una Escuela de Campo en la comunidad de Tlacolula, Chicontepec.

El ex maestro de la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana (UV) recuerda sus pasos por la educación básica, su determinación de irse a una comunidad en lugar de quedarse a trabajar en la capital del estado, después de haber egresado de la Escuela Normal "Enrique C. Rébsamen", y es ahí en la primera escuela en donde dio clases, ubicada en el norte del estado, que se enfrentó a este esquema educativo en donde había talleres dentro de las 30 hectáreas de parcela que tenía la escuela.

Desde entonces, recuerda que se debe considerar la "escuela productiva" como parte del desarrollo de la inteligencia a través de una pedagogía que apoye a su desarrollo. Su propuesta como pedagogo es por una filosofía educativa asociada al trabajo productivo. En sus respuestas el doctor en Educación critica el concepto de "calidad" en la educación que había en los distintos planes educativos, al igual, los modelos educativos que se implementaron con la reforma educativa del 2012-2013, en donde se aplicó el programa de Escuelas CIEN, que era un disfraz hacia la privatización educativa porque se aplicaban certificados de un fondo bursátil y no eran recursos del gobierno, pero los padres de familia tenían que pagar y si no se cubría el préstamo las empresas se quedaban con las escuelas.

Su propuesta plantea una dicotomía: ¿escuela de producción o escuela de consumo? Pero su respuesta "ha sido mi experiencia personal en el desarrollo educativo que he tenido que realizar y las inquietudes intelectuales por dar una respuesta a una educación diferente a la de educación áulica, memorística, repetitiva, y no a una educación creativa innovadora, reflexiva, constructiva, y esta propuesta coincide con la reforma que plantea este régimen federal de educación".

La nueva Ley General de Educación que se aprueba en mayo de 2019 elimina todo lo que se tuvo particularmente en el último régimen de gobierno de Peña Nieto, ahí es donde se modificó la Constitución y es ahí en donde se crearon las nuevas leyes de educación, se modificó el artículo tercero. "Con lo que hace ese gobierno con esas modificaciones, los modelos educativos de 2016 y 2017, mientras que la reforma con la nueva ley de mayo 2019 son otra cosa. Entonces, me nace en la Facultad de Pedagogía interiorizarme de cómo venía siendo la educación y cómo se está planteando a partir del nuevo gobierno, del actual gobierno".

Lo que se tiene en la nueva Ley General del Educación son líneas que a diferencia del modelo educativo del gobierno anterior, si leemos las disposiciones normativas de Peña en lo que se llamó el modelo educativo, hay una serie de contradicciones de lo que se propuso hacer con lo que teóricamente se decía que tenía que lograrse, por ejemplo, un renglón que se menciona mucho, lo de la calidad de la educación, es un absurdo hablar de ello, que no lo creó el gobierno que terminó en 2018 sino que viene de más atrás, pero se incorporó formalmente en 2012-2017, se hace énfasis en cómo desarrollar la educación de calidad y hay una tergiversación de la lógica en la formación del alumno, uno forma a los alumnos no para tener a los alumnos de calidad, eso es un absurdo porque el concepto de calidad se aplica a un objeto y a un objeto destinado al mercado. Se habla de calidad por los insumos, por los materiales, por los acabados, las dimensiones, el tamaño y todo, y un objeto se puede calificar si es o no de calidad, pero formar a un alumno o alumna no podemos decir que vamos a formarlos de calidad.

El concepto de calidad es un desacierto, comentó, porque introduce un concepto de mercado a un objeto que no tiene razón pedagógica y los maestros tienen una función pedagógica y no es para formar objetos, sino para formar seres humanos que tengan valores, principios, criterios, entonces no podemos aplicarles un concepto de calidad porque la heterogeneidad del carácter de la conducta que cada persona tiene no se pueden ubicar como "éste tiene valores de baja calidad o éste tiene valores de gran calidad", es uno de los graves errores que todo el proceso de modernización educativa tuvo y que hoy desaparecen en la Ley General de Educación , no hay un solo artículo que hable ahora de la calidad educativa.

Se establecen ciertos criterios y principios para que alumnos y maestros, los autores de la educación, les preocupe una educación integral de los alumnos y esa formación integral sea entorno a sus capacidades, sus habilidades, sus aspiraciones, sus deseos, sus gustos y su contexto, entonces esa es la visión de la nueva escuela mexicana y se está en este proceso, acotó García Durán.

También expuso uno de los engaños de la llamada "mal reforma educativa", algunas cosas fueron un engaño, cuando se habla de Escuelas al CIEN es ocultar la pretensión de que sean los padres de familia los que tengan la obligación de financiar la educación de sus hijos, desde la construcción, el mantenimiento, la ampliación de sus instalaciones. CIEN significa Certificados de Infraestructura Educativa Nacional y crearon la palabra CIEN para disfrazar que eran el programa de escuelas que eran mejores, que eran un disfraz hacia la privatización educativa porque se aplicaban certificados de un fondo bursátil y no eran recursos del gobierno, era dinero que se obtenía a través de la Bolsa de Valores y lo que se obtiene de la Bolsa de Valores son créditos, préstamos y alguien los tiene que pagar, los padres de familia no se les decía ni se les ponía en claro que tenían que pagar, estaban firmando un pagaré, y con el tiempo el certificado pasaba a un dominio privado porque son dineros que vienen de una dinámica donde se manejan los recursos con un interés privado, el que tiene mucho dinero y pone mucho dinero en la Bolsa es porque va a tener utilidades y el que acude allí va a pagar lo que le facilita los dineros que le dan, pero además un interés que va a parar a manos privadas.

Ya desapareció el Programa de Escuelas CIEN, pero los dineros que ahora se van a entregar son recursos de Hacienda, del Estado mexicano. Hay un cambio trascendente que se está orientando para evitar que los padres de familia ingresen a ese espiral de endeudamiento, se desahoguen de eso, porque los números arrojan una pirámide en el ascenso educativo.

Atanasio García Durán trabajó en escuelas productivas como director durante 15 años y logró renglones de autofinanciamiento, "entonces no teníamos que cargarle las cuotas a los padres de familia, ni tampoco se les pedía escobas, papel, porque entregábamos recursos a Hacienda y desde ahí mismo se nos proporcionaban las cantidades necesarias para el mantenimiento de la escuela, entonces esa auto sustentabilidad es posible, es formativa, el alumno aprende a cuidar a partir de que él contribuye a que se financien utilería, mobiliario, equipo, que son sus recursos propios".

La escuela que se creó con propósito de consumo y siempre dependiendo del Estado es algo que se tiene que superar, no debe de tener una gratuidad el alumno al grado que le tienen que comprar la jerga de su salón de clase, si con alguna actividad productiva se solventa esa utilería y se puede cubrir con organización y honestidad, en donde se dé a conocer los montos de distribución y destino de esos recursos. Esto no está lejos con las reformas de la nueva Ley General de Educación, la nueva escuela mexicana se encamina en una dirección de auto sustentabilidad, de educación formativa, constructiva, imaginativa, que el alumno innove, que el alumno sienta placer por estar haciendo trabajo no solo libresco o de pupitre sino también de taller de cultivo, de ver procesos de elaboración que se pueden mercantilizar y a eso no hay que tenerle temor, al contrario, son enseñanzas para el alumno, superar el sentido áulico, claustral de la escuela y del aula para que el alumno vea un centro de actividad de interacción diferente e incluso tengamos escuelas que vayan superando el aburrimiento escolar.

Porque considera que para los niños es un agrado estar en una convivencia escolar y si a eso se le agrega convivencia en las aulas productivas, de artes, de recreación, en las áreas de trabajo, el alumno va a ver con agrado y va a ser un alumno que desarrolle con mayor inteligencia su capacidad cognitiva.

Los criterios y fines que plantea la Ley General de Educación llevan a que se tenga un mayor enriquecimiento y trans disciplinariedad. El alumno lo mismo aprende física, química, matemáticas que aprende conocimientos de economía, sociología, arte, cálculo o del trabajo productivo que realice, es una forma más constructiva del conocimiento, es lo que vendría diferenciando el sentido, el criterio con el sentido actual de la nueva escuela mexicana, que no es solo dependiente presupuestal ni jerárquicamente. Las actividades internas del plantel deben ser por la dinámica que se tiene entre los actores internos de la escuela y eso logra emociones, placeres.

–¿Habría necesidad de infraestructura para llevar a cabo este tipo de educación?, se le cuestiona.

"No, hay algunas que ya lo tienen, hay escuelas que han generado esos recursos. Se puede partir en ceros, a mí me tocó hacer nuestro mobiliario, paredes de barro, techos de palma, y eso fueron nuestras instalaciones iniciales, después se fue mejorando hasta tener instalaciones bien hechas. Se parte de la nada y después se va a ir haciendo con equipo e instrumentación moderna".

–Para este planteamiento de esta educación, ¿se necesitan reorientar los programas de las Escuelas Normales?

"Exactamente, reorientar sería la palabra adecuada, porque el ejemplo ya lo tenemos, la Escuela Normal Veracruzana tiene todo eso, pero se ha desvirtuado, ignorado, se ha hecho a un lado, porque la Escuela Normal tenía talleres, tenía áreas para ganado, para siembra, áreas de bosque para practicar actividades forestales y, si vemos la razón pedagógica, ahí está la respuesta, fue hecha con un criterio de formación que no es el criterio áulico, es el criterio de formación integral de todas las capacidades y habilidades que puede tener un niño, adolescente y joven. Las Normales tienen que reorientar, recuperar el sentido formativo de una educación diversa, porque con ello se desarrolla la inteligencia. Esta propuesta educativa no se contrapone a la tecnología, refirió, García Durán, quien comentó que las nuevas tecnologías no son exactamente equipamiento y automatización, deben ser resultado de la creatividad que se logre en la educación y hacia allá está orientando el trabajo que se pretende renovar, que están en proceso de renovación".

–En un Telebachillerato de la congregación de El Castillo de Xalapa, ha iniciado a hacer manualidades con lirios acuáticos." Pero ¿arrancar este tipo de educación será por la disposición de cada maestro o la Secretaría de Educación ya impulsa estas acciones?

"Las dos cosas, donde haya resistencia del maestro las cosas no van a cambiar, en donde hay resistencia de los padres y los mismos alumnos, no va a cambiar. Lo que sí se va a destacar el que hace y el que no hace. El que no hace va a tener que hacerlo por pena".

–¿Por qué es necesario implementar este tipo de educación, es para superar los indicadores de educación en Veracruz?

"Veracruz está mal, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) Veracruz está entre los cinco estados con mayor rezago educativo y nos andamos disputando en esos cinco lugares con Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán. Esa es una pena que el estado de Veracruz se encuentre hasta 2018 y ahorita hay todo un esfuerzo para que las cosas sean diferentes, esperamos que pronto podamos tener un cambio cuantitativo. Tenemos cifras muy elevadas en abandono, deserción, reprobación y es un todo negativo desfavorable hasta ahora en Veracruz y esto viene de décadas. En el caso de Veracruz, quienes terminan el nivel de licenciatura solo es el 15 por ciento y el 85 por ciento se queda en el camino, ahí concurren varios factores, pero el principal es el económico, porque no todos los padres tienen dinero para pagar las cuotas que hay, y más si no queda el joven en una institución pública, entonces no se tiene para una institución privada. Los números en todo el país, pero en especial en Veracruz, fueron desalentadoras y es una de las razones que nos tiene que preocupar para encontrar fórmulas que le den la posibilidad al alumno y que en el cambio que se está planteando como el de educación integral está que las escuelas tengan también, es mi pensamiento. Que la sustentabilidad incluye que las escuelas encuentren generación de recursos a través del ingenio, la creatividad, de la capacidad de construcción del hacer educativo, se puede lograr. Son procesos, no se puede decir que el próximo año ya se estará mejor, pero soy optimista que con este sistema diferente se puede lograr que las desalentadoras cifras cambien.

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