¿Hacía donde vamos como sociedad?
mayo 19, 2021 | Juan Carlos Ortiz Romero

Por amor al arte

El verdadero proyecto que logra una sociedad progresista tanto en los ámbitos económicos como en el bienestar social, no solo depende de las políticas públicas, sino de nuestra visión del mundo y como afrontamos las circunstancias.

Hoy por hoy parece que nos acercamos más al nihilismo, donde consideramos a un mundo imposibilitado del conocimiento, donde negamos la existencia y el valor de todas las cosas, e incluso de las personas.

El problema es que actualmente nuestra sociedad mexicana ha llegado a esta postura, a una negación de toda creencia o todo principio moral, religioso, político o social.

Para Nietzsche el nihilismo debe entenderse como el proceso hístorico de desvaloración de los valores considerados como supremos, donde incluso se puede considerar que socialmente hasta Dios ha muerto.

Ya no creemos en nada, y eso conlleva a perder noción de a donde vamos, que queremos y querer saber cual es el sentido de nuestra vida.

Esta postura puede parecer exagerada, pero no lo es queridos lectores, estamos en cierta medida en la más pura decadencia de la cultura, de la educación, y de la creencia en valores y principios.

Quizás estamos en espera del superhombre, quizás nunca llegará ni siquiera de las estrellas.

Puede padecer blasfemia que George Bernard Shaw dijera que Zaratustra es el único libro moderno superior a los Salmos de David, pero quien lea a Yeats puede considerar a este libro como un antidoto de la vulgaridad democrática; y yo me pregunto si en verdad como País "Estamos venciendo a la mediocridad", pero para empezar hay que pensar si estamos en esa lucha en cada uno de nosotros o en una verdadera guerra como Nación.

Cada Mexicano nos hemos convertido en insensatos, apaticos, faltos de piedad y de reconocimiento de igualdad, hemos delegado nuestras creencias en un manojo de representantes incultos, ineptos y pusilanimes; donde se le da más valor a la mentira y a la cobardia.

En verdad debemos estructurar en cada una de nuestras familias los valores y los principios, debemos educar con el ejemplo y cambiar nuestro País en cada uno de nosotros; siendo exigentes podremos elegir representantes dignos de nosotros y no simples caricaturas que lejos de resolver, dan risa.

¿Acaso hemos defendido como Palestrina la autonomía del arte contra los ataques políticos del Concilio de Trento?

Hoy los invito a la catarsis, hoy dedícale tiempo a pensar en que crees, y redefine tus valores, tus principios y tu dirección en la vida.

¿Como pretendemos querer tener un mejor país?

Si hemos dejado de creer en la moral, en la ética, en lo religioso, en lo político, en lo social, pero principalmente si hemos dejado de creer en nosotros mismos.

Hagamos juntos una verdadera transformación.

http://librosjcor.wordpress.com

https://observatorionacionalmex.com

Voz en off (Facebook)

Ratio Digital (Facebook)

lic_jcor@hotmail.com

Las fotos del día