El sistema de salud; la salud del sistema
enero 27, 2021 | René Montero Montano

Concluyó el Coloquio XXX de 17, Instituto de Estudios Críticos. Compartí con ustedes el programa de las actividades que se realizaron y que ya se encuentran disponibles en línea (YouTube) para quienes aún estén interesados de seguir las propuestas y discusiones sobre asuntos que importa desvelar más allá de la mera opinión maliciosa y sesgada, y aquí orientadas a destacar las resonancias con algunas ideas que seguramente han cruzado por nuestro pensamiento cuando asalta -por sorpresa- la duda sobre la legitimidad (o si ustedes quieren, veracidad) de temas tan álgidos como en este caso la salud y la vida.

Alguien podría pensar que abordar el tema de la salud como pretexto del Coloquio XXX, en pleno acmé de la discusión e incertidumbre que promueve la presencia del covid-19 es sólo una más de las múltiples variantes de abordaje de un acontecimiento que tiene un año de haber irrumpido e interrumpido la vida de los humanos de todo el planeta. Sin embargo, la temática planteada durante este inicio de año ya estaba considerada como marco de reflexión desde finales del 2019. Es decir, que el asalto mismo del covid-19 planteó ya a 17, Instituto de Estudios Críticos, la dificultad de llevar a cabo lo programado para realizarse presencialmente en su momento y abrió la necesaria vuelta a la planeación para realizar "en línea" lo planificado y ahora consumido por la presencia del virus.

Quienes siguieron -o pueden aún seguir- las conferencias magistrales de Damian Verseñassi, Rafael Mandressi y Lilia América Albert, y las mesas de discusión que se efectuaron, ya habrán detectado que mi apreciación no es tan ajena a los sucesos. Si bien el desarrollo del evento se enmarca y en momentos se acota por el acontecimiento covid-19, no es éste quien determina las reflexiones y atrapa la palabra en trilladas interpretaciones medio verdaderas y falsas de su origen, presencia, impactos y control sanitario ante su potencial causa de mortalidad.

Se puede leer en las exposiciones algo dicho que afirma otro no dicho: que las posibilidades pandémicas de los próximos años: 1) no pueden colgarse de la mera operación de los sistemas de salud concebidos y organizados al día de hoy y 2) que resulta un tanto ocioso regodearse en los esfuerzos legítimos de los trabajadores de la salud, volteando la mirada y logrando la indiferencia ante aquello de lo que desde los pliegues, desde los márgenes, esta configurando un futuro escasamente optimista para la "sobrevivencia pandémica" de amplios sectores de la población local y mundial, a partir de la mirada hacia dentro y el fortalecimiento de los sistemas de salud ya existentes, sobre todo el construido desde el modelo corporativo-médico-científico.

Dar cuenta del proceso histórico de institucionalización de la medicina como tecnologías de control y gobernanza, sus ligazones con la industria farmacéutica y su direccionamiento científico corporativizado política y económicamente, acercan a la comprensión de su actual condición de fragilidad frente a la presencia de pandemias inexplicables desde marcos referenciales estrictamente humanos de lo científico-sanitario.

Poner en la escena del covid-19 otros elementos como lo territorial, y por consiguiente lo urbano arquitectónico (que de alguna manera organizan la movilidad y el manejo del tiempo libre), la producción de alimentos desde la lógica de los mercados de consumo (transversal a lo cultural) y otras tecnologías disponibles para la acumulación capitalista, permitieron destacar la importancia irreductible del deterioro ambiental y dentro de esto, las modificaciones genéticas de impacto sobre la especie humana, las mutaciones de la vida microscópica y en general de la "caída" de la vida del planeta.

Entonces, no es sólo el sistema de salud, sino la salud del sistema lo que se esconde tras una cortina pansanitarista, un reduccionismo del actual fenómeno pandémico que vivimos y que prudentemente se delata en cada uno de los trabajos presentados durante el Coloquio… de aquí la invitación a que visiten y escuchen las conferencias ya disponibles.

El repunte de casos reportados para Veracruz durante los últimos 15 días, en comparación con las estadísticas hasta el 28 de diciembre indican que la movilidad entre esa fecha y el 6 de Enero fue intensa. De ahí la curva de crecimiento exponencial.

Más allá de una distractora discusión sobre las fallas en la toma de decisiones sobre el manejo de la pandemia, de la legitimidad de una ciencia médica siempre frágil frente a los fenómenos que estudia -derivada de la lógica misma de sus métodos- y de la estructuración de su narrativa como "discurso de la histérica", vemos que en rebote a su soberbia de ser poseedora de la verdad se topa con una población que, al descubrir que no es tal, que no es poseedora de esa "verdad universal" que predica, la histeria(ahora desde la clínica social), asociada a una urgencia subjetiva de soluciones se desborda, siendo el mejor agar de cultivo para la producción de noticias falsas, búsqueda de culpables inmediatos, o incluso publicaciones cuasi-científicas, avaladas desde la posesión de credenciales convencionales de la institución científica contemporánea.

Parece si, que no estamos frente a una obligada reflexión y crítica del sistema de salud, sino tambien a una ineludible deconstrucción de la salud del sistema.

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