FALANGES: Preludio sobre la condición política
enero 14, 2021 | Luis Adalberto Maury Cruz

La condición política actual de México, en las circunstancias de este año de elecciones intermedias. Muestra un crisis profunda del sistema de partidos, de los órganos electorales, esto es un descrédito social.

Esta crisis es un reflejo del agotamiento del sistema neoliberal, y la debilidad institucional del nuevo régimen, que es neonacional. Sin embargo, la profundidad de la crisis de las instituciones impacta a todo el Estado, a la sociedad y a la economía; más aun en las actuales condiciones de la Pandemia del COVID-19 y sus mutaciones.

Es notaria la falta de operación política, dada la anencefalia de la gran mayoría de los funcionarios públicos federales tanto del gabinete como de los superdelegados. Aunado a esto hay una fragmentación en MORENA, el conflicto entre Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo, no está cicatrizado.

En Veracruz obtusamente no se reconoce a Delgado y el gobierno, gobernador, ha entrado en conflictos innecesarios con López Obrador, Marcelo Ebrard y Delgado. Esto sólo divide más su desgobierno al interior del Estado y de su partido.

Las alianzas PAN-PRD-PRI, y MORENA-Verde-TP sólo exhibe la debilidad política y la falta de propuesta. Los nuevos partidos van solos es una lucha por el registro a primera vista. Sin embargo, hay una piso parejo en el descrédito político. En efecto, hay partidos con más recursos que otros.

La falta de padrones y operación de los mismos, es una consecuencia híbrida entre la ineptocracia y el cambio de régimen. La individualización y ruptura de los viejos corporativismos, desbarataron las clientelas fijas de los programas sociales. Esto sólo beneficia a López Obrador, se refleja en más de un 50% de su aprobación, pero al no estar en la boleta, no hay ventaja para MORENA. Evidenciado en sus derrotas en Coahuila e Hidalgo, y en el triunfo del PRI.

Las alianzas muestran una falta de consistencia ideológica y pugna de intereses entre camarillas, e allí la fragmentación real. No hay unidad, no hay cohesión política.

La pandemia genera un reto político. El candidato tendrá más peso que el partido o la alianza. De lo contrario el descrédito del partido lo absorbe. Esto es una desinstitucionalización de la forma tradicional de hacer campañas electorales. Es una continuación de la tendencia ya presente en el proceso de 2018, con toda la salvedad de la diferencia de este 2021. Los liderazgos políticos se basan, de acuerdo a la tendencia actual, más en la persona que en la institución.

Los gobernadores, legisladores, munícipes, síndicos, regidores que se requieren son personas con perfiles acordes a la función pública, y no improvisados como ocurre en la actual circunstancia, producto del proceso de 2018.

El electorado tendrá la responsabilidad de elegir en una variedad de candidatos. Sin embargo, tendrán que ser hábil en lo político y responsable en su circunscripción, respondiendo con propuestas factibles y respetando a la voluntad de los votantes.

Es puntual impulsar la participación social y ciudadana, para gobernar respetado el mandato de las urnas y de las circunscripciones, de conformidad con la progresividad de los derechos humanos; no es un ideal es un deber político y jurídico, que con frecuencia se omite.

Así, la condición política actual es de fragmentación, descrédito partidario y la apuesta va sobre la persona. En fin usted, ¿Qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com

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