Las mañaneras del presidente
enero 13, 2021 | Esteban Ramírez Zepeta

 

Mario Riorda Decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Magíster en Política y Gestión Pública en colaboración con Georgetown University y Licenciado en Ciencia Política, Universidad Católica de Córdoba así como Doctor en Comunicación Social, Universidad Austral, consideró "La comunicación política tiene un objetivo: generar consenso. Si la comunicación política no actúa bien, no hay consenso y si no hay consenso, no hay buena gestión. El consenso es la búsqueda de acuerdos políticamente operantes centrados en la idea de que, si bien puede haber (y de hecho probablemente siempre existan) grupos en los márgenes del consenso, o bien fuera de éste, las políticas de un gobierno deben ser aceptadas socialmente por la mayor cantidad de personas. Éste también es un modo de entender la legitimidad como elemento clave para dotar de estabilidad a un gobierno. Por ello, el cambio social discontinuo, que crea fuertes desequilibrios entre las expectativas y las posibilidades, hace del consenso y por ende de la estabilidad política, un bien escaso (Lipsitz, 1977: 53-54)".

Comunicar en política es la posibilidad de generar esperanza, como factor predominante en la vida social. Representa una de las principales tareas en las que debe profesionalizarse toda persona que aspira incursionar en la vida política o vida pública de su país.

La esperanza, es la expectativa de tener mejores  condiciones de vida, la esperanza se teje en la conciencia con hilos muy finos, formados por credibilidad, congruencia, circunstancia, tiempo y oportunidad.

Ya he platicado en este espacio sobre la importancia del consenso como base fundamental del desarrollo democrático de la sociedad. Sin embargo, cuando ciertos sectores opositores al gobierno lejos de contribuir con ideas y propuestas, se dedican a señalar sistemáticamente que en todo hay equivocaciones, sin aportar soluciones, estamos frente a otro fenómeno social que representa un retroceso democrático.

En los gobiernos del PRI y el PAN no hubo una comunicación tan directa como hoy sucede en el gobierno Federal que encabeza el presidente de Andrés Manuel López Obrador, la agenda gubernamental estaba constituida por un conjunto de actos y eventos que hicieron tradición, sin embargo la comunicación era a través de la censura y la emisión de boletines oficiales que obligaba a informar sólo lo que el gobierno quería que el pueblo supiera.

En el contexto de la alternancia del poder entre el PRI y el PAN en el 2000, con la llegada de Vicente Fox hubo una pequeña luz democrática que se apagó con la enorme corrupción que prevaleció durante sus dos administraciones.

La realización de una rueda de prensa todas las mañanas en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, no sólo habrá de marcar una tendencia, crear un récord y establecer el compromiso de informar a diario de forma directa ante los medios de comunicación, sino institucionalizar lo que ya debe quedar como un acto permanente y obligatorio de la presidencia de la República.

El presidente nos demuestra que sí se puede estar cerca de la gente informando y sobre todo escuchando las inquietudes, demandas y propuestas de una sociedad que confía en sus medios de comunicación.

Las ruedas de prensa mañaneras de la presidencia de la República quedan como un proceso de comunicación gubernamental sin precedente en la historia del país, lo que permite de manera directa ampliar la cobertura informativa y establecer un vínculo de comunicación con el presidente y su equipo de trabajo.

Ante el proceso electoral, el INE, sostiene que debe suspenderse su transmisión para garantizar la equidad política en un proceso democrático, sin embargo es necesario recordar que Andrés Manuel López Obrador fue y ha sido uno de los principales precursores de la lucha por la igualdad política, lo que representa que es el primero en respetar la ley.

Qué quede claro, esta nueva forma de gobernar lleva consigo una absoluta transparencia en el hecho de que se gobierna para todos y no sería justo limitar el proceso de comunicación social, el que representa un diálogo directo entre gobernantes y gobernados.

El México de hoy exige madurez política y por ello no tengo la menor duda que la emisión de las ruedas de prensa mañaneras de la presidencia de la República no deben suspenderse. El gobierno  tiene ahora más que nunca, el deber de garantizar una adecuada comunicación en medio de la pandemia.

No puede detenerse este diálogo democrático esta discusión política, sólo porque el INE  lo considere inequitativo, si bien es cierto la ley establece que no deben difundirse programas y acciones gubernamentales, también es verdad que se viven tiempos diferentes en los que se necesita tener información sobre las condiciones del país ante la adversidad sanitaria.

Es imprescindible que la palabra del presidente sea escuchada, entendida y atendida a favor del pueblo de México.

Me pronuncio por un amplio reconocimiento al presidente Andrés Manuel López Obrador por cumplir su palabra y forjar los nuevos caminos de la democracia en México con respeto e integridad.

El presidente establece a través de las conferencias mañaneras una agenda pública o agenda política que desde la década de los sesentas ha venido transformándose como un medio específico para guiar la discusión social sobre temas predominantes.

La agenda pública de hoy tiene que ver con la salud de las mexicanas y mexicanos así como mejorar las condiciones económicas para prevalecer en estos momentos de crisis.

El Artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en uno de sus párrafos establece que "La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público".

Es muy importante que quede claro que las conferencias mañanera de la presidencia de la República tienen un carácter institucional y con uhfines informativos, educativos o de orientación social en momentos de pandemia. Por ello deben poseer el respaldo total.

Considero que no tiene porque enfrascarse en debates con candidatos o candidatas, solo informar al pueblo de México.

Eso es Cuarta Transformación, servir con objetividad y equilibrio en la gobernabilidad.

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