FALANGES: Sobre la seguridad nacional y su ley
diciembre 23, 2020 | Luis Adalberto Maury Cruz

La seguridad nacional remite a todo lo externo o interno al Estado que atenta contra su viabilidad o estabilidad. Conlleva servicios de inteligencia para reconocer tendencias, hacer análisis y prospectiva en los ámbitos militares y civiles desde: 1) La geopolítica y política, 2) La geoeconomía y economía, 3) Lo social, 4) Lo cultural, 5) Lo sanitario, 6) Lo delictivo, 7) Lo tecnológicos, 8) Lo ambientales y geofísicos, como mínimo

La seguridad nacional parte de reconocer la realidad entre los Estados y de estos en relación a las gigaemporios como: BlackRock, Vanguard y State Street los gigabancos que controlan la mitad de Wall Street que son armas financiero; Microsoft, Apple, Huawei, Facebook... son armas tecnológicas; Aztra Zeneca, Johnson & Johnson, Pfizer... que son armas sanitarias.

La seguridad nacional no es exclusiva de la milicia. Desde tiempos antiguos los ejércitos marchas sobre la viabilidad financiera y los Estados se merman no sólo con tropas. Los servicios de inteligencia permiten medir la realidad y prever vulneraciones al Estado.

En México las agencias de inteligencia estadounidenses como la Central Intelligence Agency (CIA), la Drug Enforcement Administration, (DEA) entre otras están presentes desde el siglo XIX. Son el medio para tener el pulso del país, desestabilizarlo y garantizar interés de empresas estadounidenses (legales e ilegales) desde Washington.

Esto es evidente en múltiples hechos como la detención de Caro Quintero, extradiciones de narcotraficantes y exgobernadores, con la Iniciativa Mérida, con Rápido y furioso en el periodo de Calderón, con reformas como la energética en el periodo de Peña Nieto, el caso de Ovidio Guzmán, la incitación separatista de los gobernadores federalistas.

Un caso emblemático es la detención del General Cienfuegos en California que violó el acuerdo de cooperación. Que generó una protesta diplomática. Washington reconoció su falta y regresó al general.

Todo esto estructurado desde Washington y operado desde la embajada estadounidense, con el embajador en turno.

Hoy con la caída de la unipolaridad de EEUU, su guerra civil de nueva generación, su fragmentación social y política en dos repúblicas la demócrata y la republicana, su grave balcanización en Texas y California. Hace evidente la coyuntura geopolítica y la condición domestica de EEUU para la reconfiguración en materia de seguridad de América del Norte (México, EEUU y Canadá).

El Ejecutivo Federal López Obrador envió el 8 de diciembre el proyecto de reforma de la Ley de Seguridad Nacional. El 9 de diciembre, el Senado la aprobó con 72 votos, 21 en contra y 1 abstención. Ahora debe ser aprobado por la Cámara de Diputados para su publicación.

El 11 de este mes Sputnik, el portal ruso señaló: a través de sus respectivas embajadas, los gobiernos de México y EEUU se han reunido al menos en dos ocasiones en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para discutir la ley. Washington expresó su preocupación por la pérdida de la protección de sus agentes de inteligencia en México.

La nueva Ley es menos subordinada. Busca mecanismos de colaboración, con base en el interés de México. Los agentes extranjeros que realizan actos irregulares en territorio nacional podrán ser llevados ante tribunales. Las agencias deberán realizar enlaces para el intercambio de información con las autoridades mexicanas.

Pese al diálogo diplomático, la DEA informó al director general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Audomaro Martínez Zapata, que no compartirá información con la SRE ni brindará datos sobre sus agentes en México. La DEA desconfía del sistema de resguardo de información del gobierno mexicano, acusa que hay filtraciones y ciberataques frecuentes.

La seguridad nacional y su andamiaje jurídico, es un tema delicado que vertebra la estabilidad y la soberanía de los Estados parte, en una relación asimetría.

Esta nueva ley, la condición doméstica y geopolítica de EEUU dan la pauta para una relación en materia de seguridad un poco menos dispar.

Es un tema de América del Norte y de geopolítica, la mayoría de los políticos, legisladores y gobernadores son acéfalos.

En Veracruz ni siquiera entienden el papel del embajador de EEUU en México Christopher Landau basta recordar la falta de protocolo y tacto político en sus visitas. No hay servicios de inteligencia que permita contribuir con la gobernabilidad, se omiten los 8 aspectos de la seguridad nacional.

En fin, ¿usted qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com

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